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Se formó 12 horas en Iztapalapa para conseguir gasolina

La silla rota   /   
 Sábado, Enero 12, 2019

   

Las filas de automovilistas para conseguir gasolina en las estaciones de servicio de la capital crecieron, en el cuarto día de desabasto en la Ciudad de México.

Con ello, también aumentaron las horas de espera para los automovilistas. En algunos casos las filas avanzaron, como ocurrió en Víctor Hugo, cerca de Municipio Libre, pero luego de las 18 horas, y en otras, los automovilistas se resignaron a esperar.

Además, comenzó a funcionar un sistema de numeración, para evitar que los abusivos intentaran meterse hasta adelante en las filas. También fue necesario un racionamiento en las ventas, como constató La Silla Rota en la gasolinera ubicada en Ermita Iztapalapa y Matamoros, donde el máximo de venta eran 300 pesos. Eso generó molestias.

"Yo necesito llenarlo porque soy chofer de Uber", expresó Carlos Palafox.

Además, se vio la presencia de policías en algunas estaciones de servicio, algunos incluso ayudaron a empujar automóviles sedientos de gasolina.

Además de las largas filas, la escasez ha hecho que la gente pague lo que sea por el combustible, como en la gasolinera ubicada en la esquina de Calzada La Ronda y Eje Central Lázaro Cárdenas, en donde el litro de Premium llegó a 22 pesos y la Magna a 21 pesos. "Prefieres gastar con tal de no andar así, porque es para el trabajo", dijo el taxistaGonzalo Peña.

Además, otros sistemas de transporte comenzaron a tener mayor afluencia, como el Metro, cuyas líneas 1, 3 y 7 tuvieron una afluencia mayor de 2.81 por ciento.

Los taxis comenzaron a recibir una mayor demanda, y el Trolebús también, aunque con quejas por las fallas que presentan.

“Este es eléctrico, no sé por qué no son más eficientes. Está fallando la gasolina, no el servicio, que le exijan al despachador, que vayan a Tasqueña y vea cuántos hay", comentó un usuario del corredor Cero Emisiones.

ABASTO RACIONADO

En un recorrido, La Silla Rota constató que las gasolineras que permanecieron cerradas durante el jueves 10 de enero, este viernes sí brindaron servicio, por lo menos unas horas. Debido a ello, se observaron filas más largas. Hubo automovilistas que, antes de que abrieran las estaciones, estuvieron formados todo un día.

Carlos Palafox llegó a las 3:30 de la madrugada del viernes a la gasolinera ubicada en Ermita Iztapalapa y Matamoros, la cual no tuvo combustible durante dos días. La pipa llegó a las 14:00 horas. "Ya casi paso, pero solo nos van a cargar 300 pesos, apenas se llenará un cuarto del tanque y eso no me alcanza, yo necesito llenarlo porque soy chofer de Uber".

Debido a que esta gasolinera estuvo cerrada dos días y la fila rebasaba un kilómetro, el gerente, quien prefirió omitir su nombre, explicó que implementaron varias medidas para garantizar el abasto, como solo despachar a los automovilistas que tenían boleto previamente dado. El límite eran 300 pesos y 150 a gente que traía garrafones.

El gerente comentó que estas estrategias las implementaron en otra gasolinera que tienen los dueños, también en Ermita Iztapalapa, y les funcionó para restablecer el orden. Además, relató que llegaron personas armadas a intentar cargar combustible.

“En la estación número 2504, que está en Ermita antes de Rojo Gómez hacia Periférico, anoche tuvimos problemas de abastecimiento. Nos llegó la pipa, pero tuvimos dos conatos de pleitos entre la gente por no quererse formar y nos llegaron siete rateros armados también a buscar gasolina. Pedimos apoyo a las autoridades y afortunadamente sí nos ayudaron. La situación está difícil en el reparto".

En la zona centro, también se complicó la situación. Rogelio Mendoza, cliente de la gasolinera que está en La Viga casi esquina Fray Servando, a un lado del Mercado Sonora, llegó a las 5:30 de la madrugada a formarse. A esa hora todavía estaba abierta la estación; ya cuando iba a pasar cerraron y les dijeron que ya no tenían combustible. Sin embargo, dijo que después despacharon a unas camionetas de Cometra, una empresa de traslado de valores.

“Nos dejaron que nos formáramos porque se supone que después de Cometra nos iban a vender a nosotros. Cerraron la venta a las 11:00 horas y ni siquiera nos avisaron. Dejaron que estuviéramos formados hasta las 5 de la tarde con la promesa de que iba a venir una pipa. Ahorita vino una persona de la gasolinera y nos indicó que iban a abrir a las 9:30 de la noche. Después de más de 12 horas nos preguntaron que si queremos seguir formados porque hasta las 9:30 nos van a despachar", describió.

PIPAS QUE NO LLEGAN

Un conductor se llevó las manos a la cara mientras el sol atravesaba el parabrisas de su automóvil, en el vehículo de atrás una mujer revisaba su celular para matar el tiempo, ambos esperaban en una fila que medía cuatro cuadras con la esperanza de alcanzar gasolina para poder regresar a su casa. Por tercer día, la gasolinera Hidrosina ubicada frente a la estación del Metrobús La Bombilla dio servicio, aunque la gasolina Magna alcanzaría hasta las 20:00 horas aproximadamente, de acuerdo con lo que comentaron los empleados.

Abimael Mendoza estaba a dos cuadras del establecimiento, con la esperanza de poder comprar, pues en su intento anterior, estuvo formado durante más de tres horas porque les dijeron que iba a llegar una pipa a abastecer, pero después les avisaron que no sería así. Comentó que la medida que causó esta situación es una buena idea, pero está mal implementada, por lo que le pide al gobierno "que antes de hacer las cosas las piensen bien, las piensen dos veces. Que hagan una logística, toda acción tiene una consecuencia, que piensen eso antes de afectar a todos".

En la gasolinera Pemex que se ubica a una cuadra del Metrobús Nuevo León, donde la fila de vehículos era de dos cuadras, Juan Ramírez se mostró contento por ser el siguiente al que iban a atender tras 45 minutos de espera. Él afirmó: "Tuve suerte", puesto que éste fue su segundo intento del día para cargar combustible. "Fui a otra gasolinera, me formé y esperé como hora y media, cuando ya me iba a tocar nos dijeron que ya no había, que ya se les había terminado", narró con coraje.

A sólo 10 minutos de distancia, otra estación de Pemex ha permanecido desolada durante los últimos tres días, ahí ni siquiera se forman los vehículos. Los trabajadores del lugar señalaron que el martes por la tarde se les terminó el combustible y desde entonces esperan que llegue una pipa, pero no ha sucedido y no saben cuándo pueda pasar, "podría llegar ahorita o en la madrugada, pero no lo sabemos". La falta de combustible en ese lugar llama la atención, porque se localiza en medio de tres gasolineras que han estado brindando servicio y a las cuales sí han llegado las pipas de 20 mil litros que están abasteciendo los establecimientos.

Además de las largas filas, la escasez ha hecho que la gente pague lo que sea por el combustible, como en la gasolinera ubicada en la esquina de Calzada La Ronda y Eje Central Lázaro Cárdenas, en donde el litro de Premium llegó a 22 pesos y la Magna a 21 pesos. El taxista Gonzalo Peña dijo que no sabía que en esa estación el combustible estaba más caro, "la verdad no estaba consciente de eso, uno nada más llega y se forma. Prefieres gastar con tal de no andar así, porque es para el trabajo".

TENGO CINCO HORAS

En la gasolinera de Víctor Hugo y Eje Central, en Portales, una larga fila de automóviles llevaba horas a la espera de llenar su tanque. Algunos incluso empujaban sus autos. A las 19:30 horas un automovilista llegó e intentó meterse. Unos policías le preguntaron si traía número. El conductor hizo como que no escuchó y entonces le pidieron que se fuera.

Adelante, una señora que estaba a punto de llegar a la meta, la bomba de gasolina, y a quien en realidad no le afectaba el intruso, de todos modos protestó.

"No trae número el de atrás, por qué se metió. Yo tengo cinco horas, tengo el número 52", afirmó.

Cuestionada sobre cuántas gasolineras recorrió, su respuesta fue "uf, no sabes, muchísimas" y arrancó el auto para cargar por fin.

Un señor que no reveló su nombre, explicó, mientras avanzaba su camioneta gris sobre el Eje Central, en sentido contrario y sobre el carril del Trolebús, que desde las 6 de la mañana buscaba una gasolinera.

"Desde Xochimilco, ha recorrido tres de Xochimilco, dos de Tlalpan. Ya con un cuarto esperemos tener hoy, porque si no, no vamos a tener para llevar a los niños. Tenía la camioneta con tanque lleno, pero ahora sí hay preocupación", compartió.

Él, como decenas de automovilistas, esperaba para llegar a la gasolinera de Víctor Hugo, en la Portales.

En otras gasolineras cercanas, como la de Bruno Traven y Popocatépetl, también se notaban largas filas, que avanzaban, o la que está en San Felipe, sobre la misma avenida, y donde también los automovilistas se pusieron en sentido contrario. Porque ambas estaciones de servicio han abierto y cerrado conforme les llegan las pipas.

Pero otros sistemas de transporte también se han visto afectados por el desabasto. Ante la falta de gasolina, las líneas 1, 3 y 7 del Metro registraron una mayor afluencia.

En la estación Zapata de la Línea 3 a las 11:30 horas, cuando descendían los usuarios, parecían las 10 de la mañana, cuando aún quedan los rezagos de la hora pico.

Los que de ahí transbordaban a la Línea 12, para ir a Mixcoac, hacían lucir el andén más lleno de gente de lo habitual a esa hora.

El Metro no fue el único sistema con mayor afluencia, en el Metrobús las filas eran más largas, lo que llevó a un usuario a preguntar qué pasaba con el servicio.

En el caso de los taxis, también se generó mayor demanda, aseguró Agapito Silva, quien ayudaba a usuarios a tomar unidades a las afueras de la estación Eje Central.

Con información de La Silla Rota

   


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