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La Bibliocombi que promueve la lectura a niños en Guerrero

La silla rota   /   
 Miércoles, Marzo 13, 2019

   

Guerrero.- Para fomentar la lectura en las zonas  más pobres de Guerrero, que son sinónimo de mayor rezago educativo, los maestros jubilados originarios de San Luis Acatlán, José Hernández Salazar y María del Carmen García Estrada, quienes también son esposos, crearon la Bibliocombi, una biblioteca rodante que comenzó a recorrer el estado el pasado 5 de marzo.

Con recursos de su jubilación, los maestros, conocidos desde hace años por participar en movimientos sociales en la región de Costa Chica, donde se ubica su municipio, en octubre pasado compraron la combi en un lugar de chatarras por 12 mil pesos. 

Después invirtieron en repararla. "No caminaba (la combi). Le faltaba todo", dijo en entrevista el profesor. En enero se las entregaron reparada y comenzaron a acondicionarla ellos mismos.

La Bibliocombi es una camioneta forrada con imágenes en vinil de personajes importantes de la historia de Latinoamérica, México y Guerrero, por su participación en los movimientos revolucionarios y culturales: Che Guevara, Emiliano Zapata, Frida Kahlo y Genaro Vázquez. El último de estos personajes es uno de los líderes guerrilleros más célebres de Guerrero, y es originario de San Luis Acatlán, donde se han forjado otros proyectos que son referencia fuera del estado, como el sistema de justicia y seguridad comunitaria conocida como la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC).

(Foto: Proyecto bibliocombi)

"Hay mucho trabajo ahí de nuestras manos. Fue un trabajo artesanal, por eso tiene un valor agregado", comentó.  

Por dentro adaptaron entrepaños de madera, como una especie de libreros, donde están ordenados los 165 libros con los que cuenta la biblioteca rodante. 100 de estos libros los compraron con sus recursos los maestros jubilados y los otros 65 los donó una académica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) que se enteró de su iniciativa a través de las redes sociales. El profesor ha publicado en su perfil personal de Facebook la travesía de la Bibliocombi.

(Foto: Proyecto bibliocombi)

Dentro de la combi vive "Lectoryn", un oso grande de peluche que los maestros nombraron la mascota del proyecto.

Los dos maestros tienen bien claro cual es su encomienda: "promover el hábito de la lectura". También los objetivos que buscan alcanzar: "lograr que la sociedad mexicana tenga mayor acercamiento a la lectura y transitar hacia el camino del conocimiento". Las citas son parte de la misión y visión del proyecto.

La Bibliocombi no es un plan improvisado, es un programa diseñado con sus tiempos y sus pausas. 

El profesor informó que tienen programados todos sus viajes con una evaluación previa sobre las condiciones de cada lugar. 

La intención es entrar a los jardines de niños y a las escuelas primarias con cinco actividades: una sesión de cuenta cuentos con personajes, lectura gratuita (sin ningún cuestionamiento al ritmo de lectura de los niños), taller de ajedrez, canto de lecturas, y su mayor atractivo: visita guiada a la Bibliocombi.

(Foto: Proyecto bibliocombi)

La aventura de este proyecto comenzó el 5 de marzo pasado, cuando los dos maestros intentaron llegar en la combi adaptada hasta Metlatónoc, uno de los municipios con mayor rezago por los niveles de pobreza, ubicado en la parte alta de la región Montaña, pero las fuerzas de la camioneta sólo aguantaron hasta Santa Cruz del Rincón, una comunidad de Malinaltepec ubicada a casi una hora de San Luis Acatlán.

Los maestros no desaprovecharon la parada involuntaria e inauguraron el proyecto en la escuela primaria Justo Sierra. Después la misma gente de la comunidad les ayudó a arrear la biblioteca rodante.

(Foto: Proyecto bibliocombi)

Aun con las complicaciones mecánicas de la combi, en el itinerario están contemplados más municipios de la Costa Chica; el martes estuvieron en Azoyú y el miércoles en Marquelia. 

Pero los profesores no quitan el dedo del renglón de llegar hasta Metlatónoc, ubicado a unas ocho horas de donde viven; también a otras partes fuera del estado, como Oaxaca. Para eso tendría que conseguir un vehículo mejor, quizá en donación.

"Somos dos personas que toda la vida hemos sido inquietas socialmente. Aventureros", dijo el profesor sobre la iniciativa y las ganas de ambos por continuar con el proyecto. 

En la historia que se conoce del profesor, es que ha apoyado varias luchas, como el movimiento que casi le cuesta la cárcel por exigir el servicio de agua entubada para su pueblo. De hecho varios delitos le siguieron por aquellas protestas.

Ahora en la Bibliocombi encarna la más grande de sus luchas.

Con información de La Silla Rota

   


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