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Los días que la CDMX paró por la influenza

La silla rota   /   
 Martes, Abril 23, 2019

   

Hace diez años, el 23 de abril de 2009, la Secretaría de Salud emitió la primera alerta epidemiológica a nivel nacional por el virus de Influenza del tipo AH1N1, cuyos casos se concentraban en el entonces Distrito Federal y en toda la zona metropolitana, por lo que se había determinado suspender las actividades educativas y en algunos casos las labores de cientos de capitalinos y la ciudad paró por cinco días.

El secretario de Salud del Distrito Federal y del Estado de México, José Ángel Córdova Villalobos, emitió un mensaje en cadena nacional dirigido a la población mexicana, pidiendo que evitaran los lugares concurridos y eventos multitudinarios, a menos que fuera estrictamente necesario.

Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del Distrito Federal, solicitó a los capitalinos que permanecieran en sus hogares y recomendó al sector restaurantero considerar el cierre de sus locales durante ese periodo.

Días después, Felipe Calderón envió un mensaje en cadena nacional y mencionó todas las acciones del gobierno federal para evitar su propagación así como la forma de combatirlo.

La pandemia de influenza estaba en la fase 5 de 6 en las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual establecía que la transmisión de humano a humano había sido localizada y que aún no era totalmente transmisible, lo cual implicaba un riesgo sustancial de pandemia y que el tiempo para implementar las medidas era inminente.

En ese lapso –24 al 28 de abril de 2009–, los capitalinos que salían a las calles tuvieron que ir armados con un cubrebocas obligatorio, gel antibacterial y todo el material suficiente que los alejara del contagio. 

Los centros comerciales, escuelas, restaurantes, cines y lugares de entretenimiento permanecieron cerrados; en los aeropuertos y estaciones de autobuses fueron implementados operativos. Los saludos de beso o de mano no eran aconsejables y viajar en Metro no era una gran idea para quien estuviera enfermo.

En esa semana, por decisión de la Federación Mexicana de Fútbol y de los respectivos equipos, los partidos Pumas vs Guadalajara, América vs Tecos y Pachuca vs Cruz Azul fueron realizados a puerta cerrada, un hecho inédito que únicamente se transmitió por televisión abierta, pero bajo la decisión de que los aficionados capitalinos no se contagiaran de influenza.

Por su parte, la Arquidiócesis de la Ciudad de México suspendió todas las misas que se oficiaran en las iglesias católicas de la Metrópoli, y únicamente se ofició una ceremonia a puerta cerrada en la Catedral Metropolitana, por parte del Arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera; la misa fue transmitida por radio a través de Radio Centro 1030 AM y se rezó por la epidemia en México.

Y en total se aplazaron 553 actos públicos programados por el Gobierno del Distrito Federal programadas para el fin de semana del 24 al 26 de abril. 

Alrededor de 7.5 millones de estudiantes y 420 mil maestros y trabajadores de la educación, distribuidos en las 30 mil escuelas de la Ciudad de México, se mantuvieron en sus casas.

Otra cifra a diez años

Según revela una investigación del Instituto Nacional de Salud Pública revela que las cifras reales de la crisis de influenza fueron mucho peores puesto que aseguran que 9.5 millones de mexicanos se contagiaron del virus AH1N1 y hubo 8 mil muertos, en contraste con la cifra de 72 mil contagios y mil 289 muertos reconocidos en 2010.

Con información de La Silla Rota

   


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