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En defensa propia... el permiso para matar en NL

La silla rota   /   
 Martes, Mayo 21, 2019

   

MONTERREY.- En junio de 2018, Ernesto Cantú se cansó de ser asaltado en su propio negocio de abarrotes, en la colonia Tréboles, en el municipio conurbado de Apodaca, pero cuando por décima ocasión acudían los ladrones, los enfrentó y en el forcejeo salió herido al igual que uno de los asaltantes.

"Cuando el ladrón quiso tomar el dinero empezamos a forcejear y desgraciadamente se activa la pistola, me pega un tiro y seguimos peleando y me dispara en otra ocasión. Nunca lo solté por miedo a que me dispara en la cara o a matar, pero se dispara otra vez y ahora le pega a él", explicó Ernesto Cantú, que defendió su tienda de abarrotes en las calles Damasco y Mora en Apodaca.

“Ya estoy cansado realmente, llevo más de 10 asaltos en mi negocio, yo creo que no es justo, es algo que ya lo considero de gravedad. Ya son balazos, asaltos, heridos y es algo muy delicado. Yo trabajo todo el día como para que venga otra persona y me quite lo que yo me gano”.

En Cadereyta, municipio ubicado a unos 30 kilómetros al oriente de Monterrey, una persona que presuntamente ingresó a un domicilio para robar fue asesinada a balazos por el propietario.

Los hechos se registraron en una vivienda ubicada en el cruce de Galeana y Montemorelos, en la colonia Las Palmas. El dueño de la casa descubrió al hombre por lo que le disparó en varias ocasiones. El fallecido brincó un barandal de la parte frontal de la casa y luego habría forzado una puerta para poder ingresar.

Apenas la semana pasada, un escolta repelió a un asaltante de un tiro cuando intentó robarle la camioneta blindada BMW en la colonia Valle Soleado, de la localidad de Guadalupe. El presunto ladrón que portaba pasamontaña murió en el acto y el escolta salió en libertad posteriormente al comprobar legítima defensa.

"Una madrugada escuché ruidos, buscaban dos tipos abrir un portón de la casa, tomé un rifle y les disparé solo para espantarlos, corrieron del miedo", señaló Arturo López, residente de la colonia Country, al sur de Monterrey, quien recordó el hecho como anécdota y la versión de su vecino: "atínele bien a los gatos vecino, ya mero me pegaba en la madrugada. Como voy a saber que el viejo se levantó al baño a esas horas", dice con sarcasmo y carcajadas.

En mayo de 2017, el Congreso de Nuevo León aprobó la reforma al artículo 17 del Código Penal del Estado, la cual amplia el concepto de legítima defensa. De esta manera, quien lesione o prive de la vida a algún intruso dentro de su hogar o comercio no podrá ser procesado por el delito de homicidio.

En todos los casos, los propietarios se defendieron y actuaron al amparo de la Ley, que permite que se puede asesinar en defensa propia. Datos extraoficiales señalan que, al amparo de esa Ley, más de una docena de personas han defendido su patrimonio.

LEY POLÉMICA

Antes de la modificación, el dueño de la casa o comercio que llegaba a asesinar a un intruso tenía que reunir las pruebas para comprobar que el delincuente se encontraba armado o había cometido algún daño en la propiedad.

"Favorecerá al que causare cualquier daño, lesión o prive de la vida a otro, a quien encuentre dentro de su hogar; en la que se encuentra su familia, aun cuando no sea su hogar habitual (...) en un algún hogar ajeno que aquel tenga obligaciones de defender, en el local en que aquel tenga sus bienes o donde se encuentren bienes ajenos que tengan la obligación legal de defender, y el intruso ejerza violencia sobre personas o sobre las cosas que en tales sitios se hallen", señala el dictamen aprobado.

Pero sí será considerado como posible delito cuando se pruebe alguna de las circunstancias siguientes: "que el agredido provocó la agresión, dando causa inmediata y suficiente para ella, que previo la agresión pudo fácilmente evitarla por otros medios legales".

"Que no hubo necesidad racional del medio empleado en la defensa y que el daño que iba causar el agresor era fácilmente reparable después por medio legales o era notoriamente de poca importancia comparado con el que causó la defensa", señala la modificación.

Marcos Mendoza Vázquez, diputado que impulsó los cambios, cree que la reforma dio mayor certeza jurídica a los ciudadanos ante el aumento de inseguridad en Nuevo León.

El Ministerio Público tendrá que investigar todos los casos y citar a las personas involucradas y habrá un juicio, "es ahí donde el ciudadano que se defendió que demuestre esto. Que no se le trate como homicidio, sino como legítima defensa", explica.

Sin embargo, la organización Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos, sigue oponiéndose a la media y dice que, en el estado actual del derecho internacional, no es problema el uso de la legítima defensa, incluso si eso provoca lesiones graves o la muerte del atacante.

"En CADHAC cuestionamos y consideramos alarmantes las reformas realizadas al artículo 17 del Código Penal, ya que el uso de la violencia letal debe ser solamente válida para defender la vida o integridad de la persona ante un ataque, lo cual ya estaba anteriormente estipulado" en el marco legal.

"Nos preocupa que las reformas al artículo pudieran interpretarse como un permiso para matar a cualquier persona que entre a un hogar o negocio, e incluso que se pueda utilizar como una excusa para delinquir", considera la dirigente Consuelo Morales.

"Los particulares no cuentan con la preparación necesaria sobre el uso adecuado de la fuerza, ni el entrenamiento para distinguir cuándo utilizar o dejar de utilizar un arma", y permitir el uso de armas en hogares podría aumentar el riesgo de incidentes que pongan en peligro la vida de terceros. Las modificaciones, en vez de promover certeza jurídica, promoverían el uso de justicia por mano propia y el incremento de la violencia".

Con información de La Silla Rota

   


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