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"AMLO no debe olvidar que su primera esposa murió de Lupus": enfermos piden apoyo

La silla rota   /   
 Jueves, Diciembre 12, 2019

   

Desde hace un cuarto de siglo, Georgina Flores Cancino vive con una severa dosis de "cargas": la enfermedad autoinmune que le ha mermado su salud, el Lupus eritematoso sistémico; la discriminación y, por si fuera poco, la falta de tratamientos y burocratismo del Instituto Mexicano del Seguro Social. Para ella, "tal pareciera que el IMSS me quiere dejar morir".

Para La Silla Rota, advierte que ya no cree en las promesas de quienes han tomado el mando de esa instancia, ni del actual chiapaneco Zoé Robledo Aburto quien, hace casi dos semanas estuvo en Tuxtla y prometió "garantizar el abasto y tener más cautela en la compra de medicamentos, con quién se adquieren".

Georgina lucha a diario por su vida, a pesar de las vicisitudes a las que se enfrenta

En la actualidad, lo que más le duele es que no puede llevar "al pie de la letra" la receta médica porque, como casi siempre le sucede, le dicen que no hay medicamentos, sobre todo los que apaciguan los efectos negativos de la enfermedad autoinmune que padece, la hipromelosa, el plaquenil y la cetroprina.

Entre más días pasen, al organismo de Georgina se le presentan los "ataques", pues también sufre del Síndrome de Sjögren, lo que le genera problemas visuales y resequedad excesiva en la boca.

De forma constante, acude a la Clínica 13 del IMSS de esta ciudad capital, pero la respuesta es casi la misma: no hay tratamiento, y tiene que subir con el administrador, quien sella la receta pero, transcurre el tiempo, y no pasa nada, no le avisan. 

"También me dan el carbonato de calcio, pero de igual manera me lo condicionan, me dicen que es un medicamento controlado, ¿de cuándo acá?", se cuestiona la mujer de más de 60 años de edad y originaria de la Ciudad de México.

Para colmo, en el sexenio pasado que encabezó Manuel Velasco Coello, fue despedida de su empleo, y comenzó otro tormento: buscar la forma de cómo conseguir la "panacea" para sus males. Incluso, ha tenido que "sacar de su bolsa" para acudir con médicos particulares o comprar algunas medicinas, lo que la desgasta económicamente. Mínimo, confiesa, tiene que erogar cerca de 4 mil pesos para complementar lo que requiere, incluidos los análisis de laboratorio de anticuerpos, los cuales cuestan hasta 3 mil pesos.

Padecer Lupus y sus complicaciones, agrega la madre de tres hijos ya casados, es tener que visitar a un "abanico" de especialistas, desde un gastroenterólogo hasta un endocrinólogo, pues también sufre de la tiroides, producto de la primera complicación, la cual se la detectaron hace 18 años, cuando sus manos se matizaron de morado.

El Lupus, de acuerdo con la ciencia médica, es una enfermedad que ataca, "por error", a los propios órganos de quienes lo padecen. En el mundo, según la Fundación Lupus de América, cerca siete millones de personas la padecen, de las cuales el "grueso" se concentra en Estados Unidos, con 1.5 millones de casos. Las mujeres en edad fértil, sus principales "víctimas".

Aunque está consciente de que en cualquier momento el Lupus le pasaría la factura, Georgina, quien junto a otras 79 personas con enfermedades autoinmunes integra la Asociación "Esperanza de vida", no mengua las esperanzas para que, algún día, ni los cambios de temperatura (el frío), ni la displicencia del IMSS, ni nada, sean un lastre en su vida.

-¿En qué momento se siente discriminada? 

"Desde el momento en que no te entienden, desde que piensan que estamos bien, que no tenemos nada, o cuando te corren de tu trabajo como lo que me pasó, pero solo el que padece la misma enfermedad sabe lo que sufrimos... porque ésta también nos deprime"

Para ella las palabras de los políticos o gobernantes "se las lleva el viento", no obstante que el mismo titular del IMSS pregone que, todos los días, atienden el tema del abasto: y responder a las 200 millones de recetas de los derechohabientes.

Pero su llamado, enérgico, va para el propio presidente del país, Andrés Manuel López Obrador, cuya primera esposa sufrió lo que ella padece hoy, el Lupus, mal que le arrebató la existencia: "Que no se olvide, que haga algo por nosotros".

Con información de La Silla Rota

   


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