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Etiquetado de alimentos light o duro; la recta final de la pugna IP y gobierno

La silla rota   /   
 Jueves, Diciembre 12, 2019

   

La consulta sobre la modificación de la Norma Oficial Mexicana 051 (NOM 051) para tener  un etiquetado frontal de advertencia en los alimentos llegó a su etapa decisiva, la consulta que hizo la Secretaría de Economía ya concluyó y se prevé que el 23 de enero se defina si el proyecto entrará en vigor como está planteado o si las presiones de la industria para hacerlo más "light" dieron resultados.

Esta modificación a la Nom 051 plantea que los alimentos procesados tengan un sistema de etiquetado frontal de advertencia como el que se creó en Chile. Las acciones que también causaron controversia en la industria son las que están relacionadas con los niños.

El proyecto de modificaciones a la NOM 051 incluye que los productos que tienen al menos un sello de advertencia no pueden tener personajes, dibujos, celebridades, regalos, juguetes ni ofertas que fomenten su consumo. Medida con la que se busca proteger principalmente la salud de los menores.

Otro de los temas que se indica es la prohibición de declaraciones nutrimentales o saludables, así como las leyendas relacionadas con los edulcorantes y la cafeína y sus riesgos para los niños.

La consulta que llevó a cabo la Secretaría de Economía a través de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria cerró este 10 de diciembre con 768 comentarios recibidos, tanto a favor como en contra de las modificaciones planteadas.

Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, destaca que "la industria está haciendo todo lo que puede, está en una campaña muy fuerte". Aunque la Conamer  ha dicho que sólo tomará en cuenta los comentarios que tengan sustento, él considera que todavía hay riesgo de que haya presión política de la industria, principalmente con el tema de la economía.

"Vamos a ver de aquí, creo que hasta el 23 de enero más o menos, cuando se tenga ya la versión final de la Norma, qué prevalece. Porque aquí también hay amenazas incluso de algunos gobiernos, principalmente del gobierno italiano, que se ha puesto en todos lados para proteger a una empresa que no es tan grande que es Ferrero, porque desaparece su Huevo Kinder.

"Si queda la cuestión de que no puedes tener una promoción para niños en un producto que tenga un sello, pues el Huevo Kinder va a tener sellos, no podría tener juguetes dentro", destaca.

Calvillo señala que las empresas de la industria alimentaria tienen mucho poder, por lo que la presión continuará durante todo este tiempo que tendrán las autridades para evaluar. 

Detalla que entre las empresas que se han opuesto a los cambios en la NOM 051 "está Nestlé, muy fuertemente, Pepsico, Unilever, pues todas a su manera. Bimbo ha dicho públicamente que aceptará lo que se haga, pero sigue siendo parte de ConMéxico, entonces el trabajo duro lo hacen las asociaciones empresariales".

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, dijo el pasado lunes que las autoridades están siguiendo de manera escrupulosa y puntual el caso de la NOM 051, para que sea apegada a la ley y que se cumpla lo estipulado en tiempo y forma.

"El empresariado mexicano e internacional ha mostrado, lo ha dicho públicamente inquietudes respecto a algunas de estas políticas públicas como el etiquetado frontal de los alimentos o de los productos procesados. Creemos que es legítimo que ellos tengan esa inquietud, el Presidente de la República nos ha permitido no cerrarnos a escuchar todas esas inquietudes. Llevamos meses trabajando conjuntamente en un diálogo abierto con el sector empresarial", indicó.

La industria privada ha manifestado en múltiples ocasiones que no era necesario cambiar el etiquetado frontal de alimentos. La semana pasada la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) y el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) realizaron el foro "Mejores alimentos e innovación: tendencias industriales para 2020".

Los especialistas que participaron señalaron que sería mejor educar a la población que cambiar el etiquetado. Sara Valdés Martínez, química Farmacéutica y profesora de la UNAM, indicó que si se implementa el modelo de advertencia, va a haber un consumo culpable de la población y que se podría confundir a los consumidores.

Al ser cuestionada sobre si era necesario cambiar las etiquetas frontales de los productos, ella respondió:

"No, de entrada debimos haber educado a la gente para entender el etiquetado".


 

Jairo Romero, miembro de la Academia Internacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos (IAFoST), indicó que es "injusto e infundado" descalificar a los alimentos procesados y señalarlos como los responsables de los índices de sobrepeso y obesidad.

Indicó que se podría fomentar temor en los consumidores, lo que podría resultar contraproducente. Dijo también que con la experiencia que se ha visto en Chile y otros países, "el etiquetado frontal de alimentos es una medida débil para combatir el sobrepeso y la obesidad".

Respecto a los edulcorantes, que es uno de los ejes principales de la modificación a la NOM 051,  Samuel Durán, director del Magister de Nutrición en Salud Pública de la Universidad San Sebastián, señaló que este tipo de endulzantes no fueron diseñados para ser saludables, sino para ser seguros y dijo que la industria busca que cada vez sean más naturales.

Lo cierto es que mientras la industria de alimentos procesados está en un estira y afloja con las autoridades, los índices de sobrepeso, obesidad y enfermedades crónico degenerativas continúan al alza. El claro ejemplo son los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018 que presentaron este lunes la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Los datos son alarmantes, ya que tres de cada cuatro adultos mayores de 20 años tienen algún grado de sobrepeso u obesidad. Además, la Ensanut 2018 mostró que 83.3% de los niños de uno a cuatro años consumen bebidas endulzadas no lácteas, la cifra aumenta a 85.7% en el grupo de edad de cinco a 11 años.

El consumo de botanas, dulces y postres es otro de los rubros que encienden las alarmas, ya que 63.6% de los niños de uno a cuatro años los comen, así como el 64.6% de los que tienen entre cinco y 11 años, estos índices  casi duplican los datos en adultos de 20 años o más, que es de 35.4%.

La Organización Panamericana de la Salud presentó también esta semana su informe "Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina: ventas, fuentes, perfiles de nutrientes e implicaciones normativas", en el que se indica que entre 2009 y 2014 aumentaron 5.3% las ventas de este tipo de productos en México.

Con información de La Silla Rota

   


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