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A un año de la caída de "El Chapo", el cártel de Sinaloa está intacto

La silla rota   /   
 Jueves, Febrero 13, 2020

   

Pasaba el mediodía del martes 12 de febrero del 2018, en Nueva York, Estados Unidos, cuando una corte en Brooklyn declaró culpable el capo de la droga más importante de los últimos 20 años: Joaquín Guzmán Loera, "El Chapo".

"El sangriento reinado de Guzmán Loera en la cima del cártel de Sinaloa ha llegado a su fin", dijo en su momento el fiscal neoyorquino Richard P. Donoghue.

Hoy, a un año de la caída de "El Chapo", la organización que comandaba está prácticamente intacta e incluso en estos 365 días el cártel de Sinaloa ha demostrado que aún sigue vigente.

El vacío de poder que Guzmán Loera dejó en el cártel ha sido ocupado por sus herederosIván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, "Los Chapitos"; a quien se ha sumado su mediohermano Ovidio Guzmán López.

Cabe mencionar que "El Chapo" no era el jefe más importante del cártel de Sinaloa, sí una cabecilla relevante, pero no el mandamás. Esta organización criminal estaba conformada por cuatro ejes.

El primero y más importante lo lidera el que presumen es el máximo jefe del cártel de SinaloaIsmael Zambada García, "El Mayo", compadre de Guzmán Loera, quien lleva más de 50 años dentro del negocio del narcotráfico.

"Guzmán Loera no es el gran líder que el gobierno de Estados Unidos y México nos hicieron creer, el verdadero mandamás es Ismael Zambada García, ´El Mayo´.", dijo en entrevista a La Silla Rota Anabel Hernández, periodista y escritora, que ha investigado las entrañas del cártel de Sinaloa.

El segundo eje lo encabezaba "El Chapo", ahora lo mantienen sus tres hijos antes mencionados. Esta tríada tiene órdenes de detención con fines de extradición a Estados Unidos; Jesús Alfredo, por su parte, fue ingresado a la lista de los más buscados de la Administración para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).

En tanto, Iván Archivaldo y Ovidio protagonizaron una de las crisis de seguridad más graves del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El 17 de octubre de 2019 elementos del Ejército y de la Guardia Nacional intentaron implementar una orden de aprehensión contra Guzmán López, ubicándolo y deteniéndolo en una casa de Culiacán, Sinaloa.

Sin embargo, el acto precipitado y poco planeado de las fuerzas federales provocó una ofensiva del cártel de Sinaloa, que en pocos minutos tenía rodeado el inmueble donde tenían a Ovidio, provocaron enfrentamientos en la capital sinaloense e incluso incentivaron la fuga de 55 reos del penal de Aguaruto.

Al final, el gobierno federal se doblegó y Ovidio fue liberado. Detrás de los hechos violentos de este fallido operativo y la liberación de Guzmán López, bautizado como "Culiacanazo", estuvo presuntamente Iván Archivaldo.  

El tercer eje del cártel de Sinaloa es encabezado por Aureliano Guzmán Loera, "El Guano", hermano de "El Chapo".

El cuarto y último eje es liderado por Rafael Caro Quintero, "El Narco de Narcos". El viejo capo criminal sigue inmerso en el mundo del narcotráfico, según el gobierno estadounidense que lo señala como uno de los líderes del cártel de Sinaloa.

El 29 de enero pasado en Culiacán, Sinaloa, fue detenido Ismael Quintero Arellanes, sobrino de Caro Quintero y segundo al mendo dentro del clan de "El Narco de Narcos". Dos semanas después, el Departamento de Justicia liberó una acusación contra Quintero Arellanes, en ella detalla que Rafael pertenece al cártel se Sinaloa.

"La organización de narcotráfico Rafael Caro Quintero, una facción del sindicato mexicano del crimen organizado conocido como el Cartel de Sinaloa."

 

Sobre el viejo capo criminal, las autoridades estadounidenses detallan que "entre enero de 1980 y junio de 2018, Caro Quintero dirigió una organización de narcotraficantes responsable de importar a los Estados Unidos y distribuir cantidades masivas de narcóticos ilegales y conspirar para asesinar a personas que representaban una amenaza para su empresa de narcóticos".

No sólo el "Culiacanazo" y la vida criminal activa de Caro Quintero y Zambada García muestran que el cártel de Sinaloa sigue intacto tras la caída de Guzmán Loera, más incidentes relacionados con esta organización y sucedidos en el último año lo indican.

El mismo día de la captura de Quintero Arellanestres reos del Reclusorio Sur de la Ciudad de México se fugaron. La triada de prófugos pertenecían al cártel de Sinaloa, sin embargo, uno de ellos tenía un papel importante dentro de la organización criminal.  

Se trata de Víctor Manuel Félix Beltrán, "El Vic", operador financiero del cártel de Sinaloa,  hijo de Víctor Manuel Félix Félix miembro importante del clan de Guzmán Loera y cuñado de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, "El Alfredillo".

La fuga se consumó con una amplia red de corrupción donde miembros del sistema penitenciario del Reclusorio Sur estuvieron involucrados.

También a finales de enero en la catedral de Culiacán, se casó una de las hijas de Guzmán Loera. Poco se tiene claro si fue Alejandrina Guzmán Salazar o Grisel Guzmán López, lo que sí es que era una de las hijas de "El Chapo" y que, entre los invitados, estuvo el propio Ovidio Guzmán López.  

En la actualidad, el cártel de Sinaloa sigue siendo el mandamás en el tráfico de drogas en Estados Unidos, mientras que en México es la segunda organización con mayor presencia detrás del cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), sin embargo, más por lo que estos últimos han hecho, que por lo que los primeros han dejado de hacer.

"El cártel de Sinaloa mantiene la huella más expansiva en los Estados Unidos [...] además, mantiene la huella internacional más expansiva", señala el informe "Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas 2019", recién publicado por la DEA.

La organización criminal, detalla la DEA, cruza su mercancía prácticamente por todo lo ancho de la frontera entre México y Estados Unidos, desde California, pasando por Arizona y Nuevo México, hasta el oeste de Texas.

Sus principales centros de distribución son las ciudades estadounidenses de Phoenix, Los Ángeles, Denver, Atlanta y Chicago. Su mercancía, metanfetamina, marihuana, cocaína, heroína y fentanilo.

En México, por su parte, un documento de la Fiscalía General de la República (FGR) en posesión de La Silla Rota asegura que el cártel de Sinaloa tiene presencia en siete estados del país (Chihuahua, Sonora, Baja California, Baja California Sur, Durango y Coahuila) y cuenta con 10 células criminales.

Los de Sinaloa únicamente son superados en presencia por el CJNG. Sin embargo, la dinámica criminal de los de Jalisco es diferente, estos han ampliado sus actividades criminales en México, no sólo se dedican al narcotráfico, también a la trata de personas, extorsión, secuestro, robo de combustible, crímenes que requieren el control de territorios.

Con información de La Silla Rota 

   


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