Asaltos a transeúntes, cristalazos a vehículos particulares e intentos de robos a casa habitación son una constante que tiene en la incertidumbre a los habitantes del barrio Xallitic.

Sin que la policía realice rondines de vigilancia, o con una respuesta lenta a los llamados de auxilio, los ciudadanos se han visto en la necesidad de poner doble cerrojos a sus viviendas, comprar bastones de seguridad a sus vehículos, e incluso, han llegado a interpelar a algunos asaltantes que tienen identificados.

"En los últimos meses ha estado muy difícil, muy fea la situación. Hay mucha delincuencia, hay asaltos, sobre todo en las calles Francisco I. Madero, Juan Álvarez, el callejón del Infiernillo, Poeta Jesús Díaz, la esquina de Abasolo, y en otras calles a salir al Árbol hay asaltos, han quitado personas sus bolsas, sus celulares, en pleno día", acusa María Tevinda Pérez Barradas, presidenta del Patronato "Festejos Xallitic".

Pese a ello, cuando han acudido ante la autoridad, "solo nos dicen que sí, que van a hacer rondines de vigilancia, pero es mentira, no quieren bajar a Francisco I. Madero".

Entre los asaltos que comentan los vecinos, se encuentra uno ocurrido en el callejón del Infiernillo, donde a un joven le sacaron una navaja, y aunque no alcanzaron a herirlo, le rompieron su chamarra; también se relata el caso de una joven que sentada en la banqueta de su casa, le arrebataron su celular y su tablet.

En una ocasión, cuando un  ama de casa llevó a sus hijos al IMSS, unos sujetos intentaron entrar a su vivienda. Los vecinos se percataron del hecho, persiguieron a los delincuentes, los zarandearon, los corrieron, y les pidieron que no volvieran.

"La presencia de policías bien gracias, siempre hay que estar llamando, pero no están al momento, en diez minutos, no, cuando ellos llegan, 40 o 50 minutos después, ya a qué vienen si ya se pasó todo".

Pese a los anuncios municipales o estatales, de reforzamiento de la seguridad, "teníamos más vigilancia antes, no de planta pero sí más elementos que vigilaban los alrededores".

A pesar de que sus quejas han sido ignoradas en reiteradas ocasiones por la autoridad, y del riesgo personal que eso implica para su seguridad personal, María Tevinda Pérez Barradas, presidenta del Patronato "Festejos Xallitic", dice que insiste en denunciar la inseguridad que predomina en su barrio, con la esperanza de que las autoridades atiendan su queja, y en algún momento, refuercen la presencia policiaca en la zona.