Córdoba, Ver.- (AVC) La Ley General de Protección Animal y las que han derivado en las entidades federativas como la de Veracruz, presentan lagunas muy grandes además, de ser “parciales”, pues mientras sataniza a los circos, tolera la tauromaquia, la charrería y hasta los “delfinarios”, donde se lucra con los animales.

“No hay una ley que sancione el cobrar mil pesos por nadar con un delfín, el cual es sujeto a una serie de entrenamientos para que aprenda rutinas, eso es explotación pero no está penada”, expresó Gonzalo Rodríguez Díaz, representante legal de África Bio-Zoo, Centro de Recuperación y Rehabilitación de Animales Maltratados.

Además, en el caso de los circos, sólo les prohíben usar animales en su espectáculo pero no les dan soluciones para deshacerse legalmente de ellos, pues ni las Unidades de Manejo Ambiental ni los Zoológicos son las opciones apropiadas.

Detrás de un espectáculo circense, dijo, hay personal especializado en el manejo de animales, los cuidan y los alimentan, hoy no tienen opciones dónde reubicarlos porque ni el Gobierno tiene reservas de conservación y reproducción de especies.