Las agresiones contra el Diario de Xalapa se registraron por un pequeño grupo de encauchados que desfilaban al final de la marcha en protesta por la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.

Después, los mismos encapuchados se dirigieron a la sede estatal del PRI, sobre Ruiz Cortines, en donde prendieron fuego a las oficinas.