Xalapa, Ver.- (AVC) La contaminación y la construcción del Puerto de Veracruz han acabado con el 50 por ciento de la barrera coralina del sistema arrecifal veracruzano, al grado de que ya solo queda el 20 por ciento de la cobertura original, alertó Horacio Pérez España, investigador  del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías de la Universidad Veracruzana.

En el marco del simposio “Hacia una red de investigación en ciencias biológicas”, señaló que en los 70, Veracruz conservaba el 50 por ciento del arrecife coralino, pero un estudio en 2010, reveló que ya solo queda el 20 por ciento de esta barrera natural.

Alertó que con la ampliación del puerto de Veracruz donde se afectará Punta Gorda y la Gallega,  el daño a los arrecifes será más grave, pues el sedimento de la construcción va a sepultar entre tierra a gran parte de corrales y vida marina.

Afirmó que la navegación, la contaminación de plaguicidas, y las descargas residuales al mar-  que suman más de  40 -, aunado al sedimentación han afectado gravemente a esta área natural protegida  “La tierra se va depositando sobre ellos, hemos hecho mediciones de hasta 2 kilos de tierra por día en temporada de norte”.

El investigador señaló que entre medidas de mitigación ambiental contemplas en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), la Administración Portuaria Integral acordó poner mallas para detener sedimentos  y  evitar llegar a los corales, la construcción de arrecifes artificiales  para sustituir a los afectados y evitar descargar aguas negras directas al mar.

A su consideración, estas medidas no van a funcionar pues el sedimento es muy fino para controlarse por mallas, y se ha demostrado que arrecifes artificiales no funcionan, porque ahí no crece la vida marina.

Sin embargo, dijo que los arrecifes de Veracruz son muy fuertes, “En 2008 se hizo un estudio comparativo con Cozumel, y Veracruz estaba más conservado biológicamente, había más peces, corales, y equinodermos, aunque por el color del agua es más vistoso en  aquel arrecife”.

Alertó que esta situación es preocupante, pues a largo plazo al desaparecer la barrera de corales, Veracruz será más susceptible a inundaciones “En 2010 en Karl, si no hubiera estado los arrecifes, el impacto en la zona costera del mar hubiera sido terrible”, señaló.

Advirtió que lo que pasará en un futuro con los corales de Veracruz es un cambio de fase, es decir, se empezarán a invadir de algas, y otros quedarán enterrados ante la cantidad de acumulación de sedimentos al estar cerca de construcciones o las escolleras.