Córdoba, Ver.- Los operativos para inhibir que los migrantes suban a la "bestia" sí han mermado el uso de este medio, sin embargo, no el deseo de huir de la violencia y pobreza de sus países de origen, por lo que buscan vías alternas pero lejos de la red de ayuda, albergues y comedores.

"De cierta manera pasan menos en el tren, de esto ya lo hemos hablado mucho, disminuyeron pero muchos han llegado caminando, muy lastimados de sus pies, en los albergues de Tierra Blanca o de San Andrés, han tenido que estar más tiempo, aquí (Amatlán) donde sólo es comedor sólo pasan, pero no sólo están pasando por el tren están tomando otras rutas. Este era un corredor importante en donde ya se tenía la asistencia en todos los sentidos: legal, médica, de todos los servicios, comida, ropa, pero para las rutas que están yendo están recreando mecanismos de ayuda, y eso sí ha sido complicado", aseguró Julián Verónica Fernández, de la pastoral estatal del migrante de la Iglesia Católica.

Sostuvo que lo dicho por los Obispos hace dos años con la carta que lanzaron al Gobernador y a nivel federal, diciendo que estas medidas no ayudarían y no eran las adecuadas para controlar el paso migratorio, entonces están sucediendo, están exponiéndose más y obvio que la ayuda que podemos brindar ha sido más limitada por eso.

El entrevistado reconoció que para esta época de fin de año, se espera que el flujo de migrantes se incremente hasta en un 40 por ciento, ya que muchas personas regresan a sus hogares para pasar las fechas en familia.

Dijo que en Querétaro hay hermanos organizados que hace toda una caravana para ir por ellos, porque saben que están expuestos, por lo que los escoltan hasta llegar a su tierra, “eso me parece muy bueno para ellos en cuestión de seguridad, pero además llegan a su país y que alguien los vaya a encontrar y los resguarde, eso es magnífico”.

Señaló que el 2015 no ha dejado de ser un año complicado para la población migrante, quienes pese a abandonar su país y a los suyos, llegan a México y se encuentran con toda una serie de abusos de los que son víctimas, igual en la frontera norte que en la sur, además de que se han enfrentado a políticas públicas que no han funcionado y eso los mantiene más expuestos una vez que pisan el país. 

Avc