Veracruz, Ver.- El número de migrantes que transita en Boca del Río y pasa por la Parroquia de Santa Ana para pedir apoyo, ha disminuido drásticamente, indicó el párroco, Cecilio Herrera.

Consideró que esta baja se debe no sólo al mal tiempo, sino a la extrema vigilancia que hay en las fronteras.

La disminución en el flujo migratorio de acuerdo con el párroco, comenzó desde agosto y septiembre.

“La parroquia se les da atención médica, calzado, vestido alimento y para el camión, sin embargo en Tierra Blanca es donde más se da la ayuda”, explicó.

Indicó que están dando atención en el proyecto de la Casa Santa Ana,  donde incluso dan atención a los padres de familia que se encuentran con situaciones complejas.

Señaló que se está trabajando para pagar los adeudos porque la vivienda costó 6 millones a crédito, ya se pagaron 3 millones a través de donativos y reciclaje.