Tierra Blanca, Ver. Un hueso de tres centímetros de largo, encontrado en el rancho “El limón”, en Tlalixcoyan fue el que permitió la identificación de Bernardo Benítez Arroniz, uno de los cinco jóvenes desaparecidos en Tierra Blanca.

Bernardo Benítez Herrera, padre del joven, narró en entrevista que si el resultado de la prueba es verdadero, esto les dará certeza para que “aunque sea tres centímetros de mi hijo pueda darle cristiana sepultura y tener a quien rezar”.

Acompañando a las otras familias que siguen acampando en el ministerio público de Tierra Blanca, Benítez Herrera exigió que se investigue a fondo el hecho, dado que no cree que el secretario Arturo Bermúdez Zurita “quien ya tiene fama de represor” desconociera la situación con sus empleados.

“No es posible que un subalterno sea el jefe de la mafia”, señaló al tiempo de enfatizar que para él aún faltan cuatro jóvenes, pues solo puede confirmar lo concerniente a su hijo,  y hasta que no se sepa el destino de estos, no van a cesar la búsqueda y la presión a las autoridades.

Los 400 cuerpos en Tlalixcoyan

Benítez Herrera señaló que según las propias autoridades federales, en el rancho “El Limón” habría restos de hasta 400 personas, que eran “levantadas” en esta zona de la cuenca, y llevadas hasta ese sitio.

“Son cientos de personas las que hay ahí y todos lo hacían así, los levantaban aquí y se los llevaban allá. Llevaban cerros de tierra que excavaron y como nosotros descubrimos quienes eran los terminaron desapareciendo y se dieron a la fuga al descubrirse de que se trataba”, indicó.

El padre de familia cuestionó el tiempo que los criminales llevaban haciendo esta actividad a la sombra de la impunidad, y señaló que con ello “queda al descubierto la red de corrupción que hay. Imagínese, ¿cuánto tiempo lleva?”.

Destacó que desconocen el por qué fueron sus hijos los que se llevaron y la investigación aún no ha arrojado los motivos:

“Es muy difícil y muy desconcertante; anoche les decía yo a ellos ¿por qué?  ¿Por qué hacen esto? Ayer estábamos en México y me avisaron que fueron a sacar a una reportera en Orizaba. Son de las cosas que dices si no nos ponemos todos la impunidad va a seguir, nos puede costar la vida pero, ¿qué otra manera hay?