Manu Ureste

Los migrantes centroamericanos ya no confían en los Grupos Beta, la unidad creada en 1990 por el Instituto Nacional de Migración (INM) cuya única función es salvaguardar los derechos humanos de los migrantes y su integridad física, proporcionándoles en el trayecto hacia la frontera con Estados Unidos agua, alimento y atención sanitaria, sin que por ninguna circunstancia puedan realizar detenciones.

De acuerdo con el informe 20 temas actuales y relevantes sobre la Migración en México, elaborado por el Colegio de la Frontera (Colef) a partir de los resultados de la Encuesta sobre Migración en las Fronteras Norte y Sur de México (Emif Norte y Sur), el número de migrantes que dijeron haber buscado ayuda en los Grupos Beta se redujo en 2015.

Así, mientras en los años 2013 y 2014, el 52 y 50% de los migrantes centroamericanas dijeron en la encuesta que sí recibieron algún tipo de ayuda de los Grupos Beta, de enero a septiembre del año pasado la cifra se desplomó hasta el 9%.

Esto es, en una muestra de 97 mil 223 migrantes encuestados de enero a septiembre de 2015, 7 mil 058 dijeron que sí recibieron algún tipo de ayuda en el camino, de los cuales sólo 640 (el 9%) refirieron que fueron asistidos por los Beta.

“Es muy llamativo que haya bajado tanto el porcentaje, y de las pocas explicaciones que encuentro es el miedo de los migrantes a los Grupos Beta. Es decir, no es que los Beta hayan dejado de ofrecer ayuda, sino que los migrantes por alguna razón los están evitando”, expone en entrevista con Animal Político Melissa Ley, investigadora del Departamento de Estudios de Población del Colegio de la Frontera Norte, y coautora del informe junto al investigador Jesús Peña.

Ante este dato que arroja la Encuesta sobre Migración, Melissa Ley enfatiza que se debe realizar “un análisis” de la actividad de los Grupos Beta sobre el terreno, para encontrar una respuesta de por qué los migrantes ya no están buscando su ayuda.

“Los Grupos Beta surgieron como una iniciativa que, en un principio, sonaba muy bien, y que además ya estaba muy consolidada entre los migrantes. Y francamente, sí es muy preocupante que esa confianza se esté yendo al traste en menos de un año”, recalca la investigadora, quien en contraste expone que los migrantes, cada vez más, están buscando refugio en los albergues que hay en las rutas que van hacia el norte de México.

En este sentido, el informe indica que tras la entrada en vigor en julio de 2014 del llamado Plan Frontera Sur –un programa gubernamental que promete proteger a los migrantes, pero que sobre el terreno ha supuesto una cacería de migrantes para su detención y deportación-, el número de indocumentados que buscan ayuda en albergues aumentó notablemente: de un 48% en 2014, se pasó a un 75.9% en 2015.

“Los Betas son el aparato de inteligencia del INM”

Esta encuesta que da a conocer el Colegio de la Frontera traduce en datos las denuncias expuestas por múltiples testimonios de migrantes que Animal Político recabó en los estados de Chiapas, Oaxaca, Tabasco, Puebla, Veracruz y Tlaxcala, para el reportaje publicado en abril de 2015 Programa Frontera Sur: Una Cacería de Migrantes.

En ese trabajo periodístico, las personas indocumentadas acusaron a los elementos del Grupo Beta de trabajar como “espías de migración” para facilitar su captura y posterior deportación del país.

“La primera vez que me los encontré llevaba tres días caminando por el monte antes de llegar a Ixtepec (estado de Oaxaca). Tuve que arrimarme a ellos porque no había comido en todo el día. Y sí, me dieron una lata de atún y estuvieron un rato conmigo. Sin embargo, al ratito de que se fueron los betas, ni cinco minutos después, ya estaba montado un poco más adelante el operativo de Migración que nos estaba esperando”, relató el migrante hondureño Óscar, para el reportaje Grupo Beta: La ‘cara amable’ del INM que traiciona al migrante, que forma parte de la investigación periodística Programa Frontera Sur: Una cacería de migrantes.

Además, de los múltiples testimonios de migrantes, activistas como el sacerdote Alejandro Solalinde y Alberto Donis, del albergue Hermanos en el Camino, en Ixtepec, y Fray Tomás, director de La 72, en Tenosique, han denunciado públicamente la intervención de elementos del Grupo Beta en operativos del INM para capturar migrantes en las vías del tren, por lo que exigieron a la Secretaría de Gobernación que esta unidad deje de depender del INM para garantizar su autonomía.

“El Grupo Beta se ha convertido en el aparato de inteligencia del INM, y así lo hemos constatado en La 72 y lo hemos denunciado ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y en varios comunicados públicos”, recalcó el activista religioso Fray Tomás.

Ante estas denuncias, Ardelio Vargas, comisionado del INM, subrayó para el reportaje Programa Frontera Sur: Una cacería de migrantes que el Grupo Beta “no hace aseguramientos” de migrantes, y que su cometido exclusivo es auxiliarlos en su camino hacia Estados Unidos.

Consulta la nota completa en Animal Político http://www.animalpolitico.com/2016/02/los-grupos-beta-la-ayuda-humanitaria-de-mexico-en-la-que-ya-no-confian-los-migrantes/