Marcos Conde Hernández, uno de los policías estatales detenidos en Veracruz por el secuestro de cinco jóvenes en Tierra Blanca, es el mando de mayor jerarquía implicado en el caso.

En los tres años y medio que trabajó en la SSP, fue reubicado en seis ocasiones, en dos por lo menos, se les advirtió a sus superiores que era señalado por abuso de autoridad, detenciones ilegales, y desapariciones.