Un presunto operador del cártel de Juárez habría participado como intermediario en el fichaje de jugadores para el equipo portugués de futbol Oporto.

Durante un periodo que comprende de julio a diciembre de 2012, el cuadro luso contrató al mexicano Diego Reyes, proveniente del América, y a los colombianos Jackson Martínez, de Jaguares, y Héctor Quiñones, propiedad del Deportivo Cali.

En esas transacciones también se relaciona al promotor mexicano Guillermo Lara, quien ha sido señalado de tener relaciones con el narcotráfico.

De acuerdo con el reportaje especial de Aristegui Noticias –con la colaboración de la plataforma Connectas y el International Center for Journalists, ICFJ–, el Grupo Comercializador Cónclave, cuyo representante es Rodolfo David Dávila Córdova, aparece como intermediario en la adquisición de jugadores según un reporte que el Oporto entregó al regulador financiero de su país.

Dávila Córdova fue sentenciado por lavar dinero del cártel de Juárez, que dirigió Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, y también obtuvo en 2013 contratos por 400 millones de pesos para el programa del gobierno federal Cruzada Nacional contra el Hambre.

El reporte que hizo el club portugués –en el que hoy militan los mexicanos Jesús Corona, Héctor Herrera y Miguel Layún– no especifica en qué traspasos intervino el Grupo Comercializador Cónclave.

Sin embargo, la investigación de Aristegui Noticias explica que con el defensa Reyes –actualmente en préstamo con la Real Sociedad– la intermediación fue de la empresa Northfields Sports, por un monto de casi 10 millones de euros.

El fichaje de Martínez fue gestionado por el agente mexicano Lara, señalado en diversas ocasiones de tener nexos con el cártel de Juárez y de recibir pagos del narcotráfico, paramilitares y guerrilla en Colombia.

No obstante, el reporte del Oporto expone que durante el segundo semestre de 2012 los servicios de intermediación fueron realizados por Northfields Sports y el Grupo Comercializador Cónclave de Dávila Córdova.

Sobre la participación de Lara en estos fichajes, el informe destaca que el agente mexicano hizo un negocio productivo al comprar a Jackson Martínez en 100 mil dólares, pero la venta de Jaguares al Oporto fue de 9.6 millones de euros.

En 2013 el Grupo Comercializador Cónclave aún aparecía en los reportes de la escuadra lusitana como su intermediario; para 2014 y 2015 ya no fue incluido.

Jackson Martínez llegó a México para jugar con el conjunto de Chiapas y estuvo en la liga local durante dos años, cuando fue fichado por el Oporto en 2012.

Después de esa contratación, las cadenas RCN de Colombia y Mundo Fox publicaron reportes en los que el promotor del jugador, Guillermo Lara, había recibido dinero del narcotráfico, los paramilitares y la guerrilla del país cafetero.

Lara reaccionó y descalificó la información en aquel momento: “Para mí son estúpidos (quienes lo acusan). Gente que no es profesional, que no tiene ética y que escribe cualquier estupidez.

“El negocio con Colombia fue con Jackson Martínez, que acabo de vender al Oporto, como ustedes saben; esos son los negocios que yo hago”.

La investigación de Aristegui Noticias retoma información en la que se vincula en otros momentos a Lara con el narcotráfico. En febrero de 2014 fue capturado Tirso Martínez, alias Tío, compadre de El Señor de los Cielos”, quien dirigía el cártel de Juárez.

Al Tío se le acusó de pertenecer a una red de lavado de dinero que operaba con fichajes de jugadores de futbol colombianos junto a una empresa llamada Promotora Internacional Fut Soccer, propiedad de Guillermo Lara.

También se vio involucrado cuando el narcotraficante colombiano Jorge Mario Ríos Laverde fue capturado en 2002, pues viajaba en una camioneta BMW que pertenecía al promotor mexicano de futbol.

Con información de La Jornada http://www.jornada.unam.mx/2016/03/16/deportes/a09n1dep