Xalapa, Ver.- El Gobierno federal debe asumir la responsabilidad de los efectos de la reforma educativa y debe suspender la evaluación punitiva para abrir los canales de diálogo con el magisterio, advirtió el profesor especialista en educación básica y normal de El Colegio de México (Colmex), Alberto Arnaut Salgado.

Aseguró que la Federación se equivocó al creer que los maestros de muchas regiones del país que no salieron a manifestarse, que se sometieron a la evaluación, legitimaron a la reforma, y hoy han respondido al "terrorismo verbal" del secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, saliendo a manifestarse a las plazas públicas.

Además de suspender la evaluación, se pronunció por sacar de los penales de máxima seguridad a los líderes magisteriales opositores a la reforma, y dejar sin efectos los despidos de quienes se negaron a la evaluación punitiva y de los que se fueron al paro para exigir el diálogo.

Advirtió que solo así se crearán las condiciones para que haya un diálogo entre el Gobierno y el magisterio; asimismo, que el Nuño Mayer "deje de comportarse como el comandante en jefe en contra del magisterio y que se asuma como secretario de Educación Pública.

Durante su participación en el Congreso Nacional "Escuelas Normales: una mirada hacia el futuro de la Educación Pública", señaló que la reforma educativa de 2013 solo ha violentado los derechos laborales del magisterio y pretende remasterizar sin atender al magisterio.

Lamentó que solo se haya escuchado la postura de Mexicanos Primero a quienes acusó de imponer los rasgos esenciales de esta reforma.

"El sistema educativo ahora está pagando las consecuencias de una reforma que pretende el control político del magisterio a través de la construcción de una especie de Big Brother que nadie entiende".

Por ello, dijo que debe haber disposición del Gobierno para escuchar al magisterio, pues consideró que es absurdo que no se toque la reforma ni por el Instituto Nacional de Evaluación Docente (INEE).

Y es que dijo que el INEE se ha limitado a obedecer a sus "amos"; es decir, a los empresarios y al Gobierno, pues a pesar de que el magisterio tiene tres años movilizándose para ser escuchado no lo ha logrado.

"Es verdad que el magisterio le debe mucho al Gobierno, le debe su desprecio, oídos sordos, palos, gaseadas, balas de goma y balas que quitan la vida".

Avc