Xalapa, Veracruz. - El ex secretario de la Secretaría de Salud de Veracruz, Juan Antonio Nemi Dib, informó que nueve niños murieron entre diciembre del 2014 y enero del 2015, dentro del hospital de cancerología de Xalapa.

“Cuando se mueren nueve niños dentro del hospital es una cifra muy alarmante, los niños con cáncer tienen un alto riesgo de muerte, pero no tantos, no es lógico, no se corresponde con la estadística regular. Pedimos la información yo ya como ciudadano, a través de transparencia, y nos la dio el registro Civil”.

Nemi Dib dijo que “le entregamos esta información (edad, sexo y causa de la muerte), a un grupo de oncólogos pediatras, y todos concluyeron que, de los nueve niños, solo uno por la gravedad de su estado y por la enfermedad que tenía estaba sentenciado a muerte, pero en los otros ocho casos les saltó la duda de que pudieran morir por falta de tratamiento adecuado”.

El ex secretario de Salud dijo que debe investigarse la posibilidad de que los niños no hubieran recibido el tratamiento que necesitaban.

“Lo cierto es que los expedientes de estos niños desaparecieron, y estamos ante un caso grave de negligencia criminal, que si hubieran ido tratados correctamente no hubieran tenido este desenlace”.

El ex secretario de salud añadió que, aunado a estos nueve niños, conoció la situación de dos niños que habían cubierto el 60 por ciento del protocolo para el trasplante de médula ósea, y “Fernando Benítez Obeso, Secretario de Salud después de Nemi Dib, y Ricardo Sandoval Aguilar, director administrativo de la dependencia, los mandaron a morir a sus casas”.

“Ya habían cumplido el 60 por ciento del tratamiento, ya estaban en aislamiento, en preparación, y en el último minuto les dijeron que no había lana y los regresaron a morir a sus casas”, dijo Nemi Dib.

Sobre el caso del medicamento clonado que fue suministrado a niños con cáncer, Nemi dijo que no puede abundar al respecto porque ocurrió cuatro años antes de que llegara a la dependencia.

No obstante, precisó que cuando llegó a la Secretaría de Salud recibió quejas de médicos y enfermeras en torno a la adquisición de falsos medicamentos para quimioterapias.

“El personal estaba sinceramente preocupado por la calidad de los medicamentos que se suministraban a los pacientes”, dijo Nemi Dib.

Sin embargo, el ex funcionario duartista dijo que esta no fue la única irregularidad que detectó, “en la Secretaría de Salud hay todo un entramado de corrupción que beneficia al sindicato”.

En su arribo a la dependencia, observó inconsistencias en la actuación de Ricardo Sandoval Aguilar, director administrativo de la Secretaría de Salud, diez de ellas relacionadas con la compra de medicamentos a sobreprecio, así como el manejo discrecional de 3 mil 200 millones de pesos, que fueron depositados a cuentas de particulares.

Además, detectó la compra de un lote de entre 50 y 70 mil pruebas falsas para VIH-Sida, que se compraron sabiendo que las pruebas no servían. Esa operación fue de alrededor de 7 y 8 millones de pesos.

“S2 detectó, las pruebas no circularon y se pusieron las denuncias correspondientes”, dijo Nemi Dib, quien en funciones destituyó del cargo a Ricardo Sandoval, mismo que más tarde, cuando Fernando Benítez Obeso llegó a la Secretaría, fue reinstalado.

Juan Antonio Nemi relata que cuando dejó la Secretaría, dejó en caja 3 mil 313 millones de pesos, la mitad en cuentas del Seguro Popular y la otra mitad en Sesver.

“Ese dinero lo desaparecieron, al menos no tenían un centavo, ¡yo quiera saber dónde está!”, dijo el ex secretario de salud.

Por estas y otras irregularidades, notificó a la Contraloría General del Estado, a la Secretaría de finanzas, y la oficina del gobernador.

“Notificamos la compra de ambulancias con un sobreprecio de 40 y 50 por ciento al precio en el mercado, el depósito de recursos a cuentas de particulares, dinero entregado en efectivo a Luisa Ángela Soto Maldonado, lideresa del sindicato de salud”

Sobre la lideresa sindical, Nemi Dib dijo que Soto Maldonado, ahora diputada local, recibe al año 85 millones de pesos de cuotas sindicales sin rendirle cuentas a nadie, “¡imagínense! qué negocio! Ocho millones de pesos mensuales de cuotas de trabajadores”.

En un momento de la entrevista, el ex funcionario estatal llamó a la líder sindical a debatir con él, “que ponga las condiciones, que diga sobre qué tema, y vamos a hablar del terreno que es propiedad del sindicato y que ha intentado vender a compañías particulares. La invito a un debate público. Ella es la jefa de la corrupción, y debería estar en la cárcel”.

En total, Nemi Dib interpuso alrededor de 400 denuncias, y atribuye a ese trabajo el que lo hayan destituido sin cumplir los 18 meses en el cargo.

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