Julia Le Duc y Miroslava Breach

El párroco Francisco Gallardo, coordinador de la Casa del Migrante en Matamoros, Tamaulipas, dijo que los connacionales deportados de Estados Unidos por esta frontera son dejados en grupos de 200 personas diariamente.

Comentó además que las personas que ingresan por el puente Puerta México de Matamoros presentan cuadros de ansiedad, muestran temor y piden el apoyo inmediato para regresar a sus lugares de origen.

El sacerdote explicó que los mismos connacionales le piden a las autoridades de Estados Unidos que los regresen por cualquier otro lugar, “menos por Tamaulipas, y esto por la mala fama que tenemos de que hay secuestros, asesinatos y todo eso”, mencionó.

Agregó que a su arribo cada connacional recibe atención médica y sicológica, apoyo para la compra de sus pasajes vía terrestre a sus lugares de origen y en los casos necesarios traslado al único albergue que existe para ellos en Matamoros.

“Los llevamos en automóviles particulares de una forma discreta para que se sientan seguros; sabemos que hay una crisis en puerta y tenemos capacidad de recibir hasta mil migrantes al día, y si esa cifra subiera tendríamos que pedir apoyo de particulares para poder atenderlos a todos”, puntualizó.

Por otra parte, el subsecretario de Educación en Chihuahua, Miguel Valles, aseguró que Ciudad Juárez es la población del estado que sufrirá el primer impacto de las deportaciones de Estados Unidos, y todas las escuelas de la localidad, de nivel básico a superior, recibirán a los estudiantes extraditados sin pedir ningún requisito y sin trámites de por medio.

En entrevista, Valles dijo no tener un cálculo exacto sobre el número de hijos de migrantes mexicanos que podrían arribar a Juárez, pero se cuenta con suficiente capacidad instalada para atender la demanda en una primera fase.

Con información de La Jornada 

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