SHARENII GUZMÁN

CIUDAD DE MÉXICO (La Silla Rota).- Daniel y José Manuel son dos jóvenes que nacieron en México, migraron con su familia cuando eran niños a Estados Unidos y a los 18 años regresaron al país. Al principio fue difícil, ahora ayudan a otros jóvenes en retorno a continuar sus estudios universitarios y les enseñan que aquí también hay una gama de oportunidades, que la vida no se acaba, al contrario, inicia.

Daniel Arenas es un joven que nació en León Guanajuato, a los 4 años de edad se fue a Estados Unidos con su familia, estudió allá hasta la preparatoria y a los 18 años, en 2007, se regresó para estudiar la universidad.

En México se graduó y fundó la organización Dream in México para apoyar a los jóvenes que quieren retornar al país, así como a los que han sido deportados. “Estamos haciendo este esfuerzo para que puedan continuar con su proyecto de vida aquí en México”, dice en entrevista. 

Cuenta que la idea de formar una asociación surgió cuando estudiaba aquí.  Mientras seguía en contacto con sus amigos de la preparatoria en EU. Ellos le comentaron que había otros jóvenes que estaban en la misma situación que él pasó: Tenían muy buenas calificaciones pero no podían ir a la universidad por el costo o por diferentes razones.

“Me pidieron que hablara con esos jóvenes y empecé a darles asesoría y después me di cuenta que era necesario establecer una organización para apoyar a más jóvenes que no iban a poder estudiar en Estados Unidos y querían regresar a México para estudiar la universidad”.

En julio va a cumplir 10 años en México, Y ahora, con 28 años de edad, él y su equipo han asesorado a cerca de 300 jóvenes y a cuatro los ayudaron directamente a entrar a una universidad. “Los apoyamos desde que estaban en Los Estados Unidos con los trámites de admisión y de becas y ahora ya están estudiando”.

También consiguieron becas para apoyar a jóvenes que quieren estudiar programación, uno de ellos es José Manuel.

“Quiero ser desarrollador”

José Manuel Torres Sánchez migró a Estados Unidos cuando tenía 5 años y al igual que Daniel, regresó a México a los 18 años, pero él, porque su padre fue deportado y ya estando en el país se enfermó. La familia decidió dejar “el sueño americano”.

Ahora que ya vive en la CDMX le dedica parte de su tiempo a estudiar programación y  ayudar a otros jóvenes migrantes como miembro y beneficiario de la asociación Dream in México.

Se fue en el 98 y regresó en el 2011, ahora tiene 23 años. En Estados Unidos  vivía en Atlanta, Georgia, estudiaba preparatoria y dentro de la escuela pertenecía al grupo ‘líderes del mañana’, estaba en el equipo de futbol americano, jugaba soccer y luchaba.

“Estaba muy involucrado en la prepa, siento que si hubiera tenido residencia, con mi perfil que yo armé durante mi preparatoria, hubiera obtenido beca para la universidad, pero pues como era inmigrante no se dio esa opción”.

Considera que si algún día regresa a Estados Unidos será para visitar a su familia y amigos.

“La única razón por la que me quedaría en EU de manera permanente sería si me ofrecen  un empleo en Silicon Valley o en alguna empresa de tecnología muy buena, así si me aviento, sino acá en México puedo estar bien. Hay muchas oportunidades aquí y se que puedo ayudar en muchas cosas”.

Dice que en México hay mucho por hacer, ya que cada vez más connacionales regresan de EU. Con la asociación, agrega, vinculan a la gente con oportunidades de empleo y les brindan información necesaria para que su retorno no sea tortuoso y puedan establecerse rápido.

“Doy a conocer que mi país es muy rico en muchas cosas y que hay oportunidades. Les digo a mis paisanos que no tengan miedo de regresar a México, que no es el fin, es el comienzo de una nueva historia. En México también existen los sueños”.

Con información de La Silla Rota

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