Sharenii Guzmán

Su rostro habla por sí solo, cada arruga y expresión reflejan las experiencias que le dejó la milicia de Estados Unidos. Su vida es más que una historia. Dice que la guerra y conflictos armados que presenció no le afectaron. Durante 24 años arriesgó su existencia por la paz estadounidense.

Ahora está en la Ciudad de México, lucha contra la adversidad en un país que nunca conoció y pelea por recuperar su identidad. Su nombre es Saúl Lara.

Cuando tenía cuatro años, su madre se lo llevó Estados Unidos. Lo dejó con una tía y nunca volvió a saber de la mujer que le dio la vida. De su padre no tiene recuerdos. Creció y estudio la educación básica en San Francisco. La universidad la curso en Maryland, se especializó en aeronáutica.

Ahora tiene 53 años, de los cuales 24 se los entregó a la Marina de Estados Unidos, participó en distintos conflictos como en la toma de rehenes de Teherán en 1979, el golpe de Estado en Panamá, en los conflictos de Arabia Saudita e Irak, donde fue condecorado y nombrado Miembro Oficial de la legión americana.

A dos días de obtener la ciudadanía, en agosto de 2015, fe detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) por una falta administrativa que cometió en 1995, que aunque en ese momento no fue a la cárcel, quedó como registro.

Durante 16 meses estivo en centros de detención y en enero de 2017 fue deportado a México. Sin dinero, sin papales y sin hablar español. Nunca había regresado al país.

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