El ex director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, fue nombrado este domingo como uno de los involucrados en uno de los escándalos de corrupción más grandes, los sobornos millonarios de la compañía brasileña Odebrecht, quien daba generosas sumas de dinero a cambio de concesiones en obras públicas.

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En La Silla Rota te presentamos el perfil de Emilio Lozoya Austin, quien actualmente está en la mira por los escándalos de corrupción en los que ha sido implicado.

El hijo del que fuera director del ISSSTE y secretario de Energía durante el sexenio del priista Carlos Salinas de Gortari, Emilio Lozoya Thalmann. Actualmente, su padre forma parte del Pumas-Patronato del Club Universidad Nacional, uno de los principales equipos de futbol en la Ciudad de México y es uno de los miembros del patronato que inyecta grandes sumas de dinero para la contratación de jugadores y directores técnicos.

Lozoya Austin cuenta con una maestría en Administración Pública y Desarrollo Internacional en la Universidad de Harvard,  trabajó en el Banco de México en el área de Reservas Internacionales donde aprendió el manejo de la tesorería y posteriormente, en 2003, trabajó en la Corporación Interamericana de Inversiones donde evaluó coinversiones y reestructuraciones.

Tiempo después, de 2006 a 2009 el funcionario se integró al Foro Económico Mundialcomo Director en Jefe para América Latina, durante su trabajo en dicho cargo, Lozoya reconoció la importancia de una reforma energética para México.

Sin embargo, no fue hasta 2012 que su nombre comenzó a tomar una mayor importancia en las decisiones del país, puesto que en los primeros meses del año trabajó en el equipo de campaña de Enrique Peña Nieto y en la segunda mitad del año, trabajó como encargado de los asuntos internacionales en el equipo de transición de gobierno de Peña Nieto.

El 4 de diciembre de 2012, fue nombrado por el Presidente como el Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y dejó de serlo el 8 de febrero de 2016. Su gestión estuvo marcada por tres casos en los que la paraestatal estuvo inmiscuida en diversos escándalos:

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Durante auditoría de la cuenta pública de 2015, realizada por la Auditoría Superior de la Federación, la dirección general de Pemex gastó 63.2 millones de pesos en vuelos en helicóptero y avión en ese año, pues no había mecanismos de control sobre aeronaves como un helicóptero Eurocopter EC-145 y un avión Cessna Sovereign.

En una investigación realizada por Eje Central, fue revelado que Pemex compró dos aviones, el primero tipo Cessna Citation Sovereing 680, modelo 2009 —por el cual pagó 15.5 millones de dólares— y el Gulfstrean Aerospace G-550, modelo 2010 —por un precio de 55.8 millones de dólares—, dando como total 71.3 millones de dólares.

Otro detalle que fue revelado en dicha investigación fue que las aeronaves fueron compradas al doble del precio que tienen en el mercado internacional. 

Sin embargo, el mayor escándalo fue cuando se reveló que Pemex celebró al menos tres contratos con la compañía brasileña cuando era dirigida por Lozoya Austin, uno de ellos la construcción de la barda perimetral de lo que sería la nueva refinería de Tula, cuyo costo superó mil 700 millones de pesos.

Finalmente, este domingo fue publicada una investigación realizada por los periodistas de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) miembros de Odebrecht afirmaron que Lozoya recibió 10 millones de dólares aproximadamente a cambio de la construcción de una refinería en Tula.

Con información de Mexicanos Contra la Corrupción, El Universal y Eje Central | La Silla Rota

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