Así fue como Luis de Meneses Weill, el entonces director superintendente de Odebrecht en México, respondió a las preguntas que le hacían en la sede de la Procuraduría brasileña ubicada en el municipio de Guarulhos.

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En sus respuestas quedó involucrado el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, en el escándalo de corrupción que generó la constructora brasileña Odebrecht, empresa que repartió sobornos en diferentes países de América Latina.

A continuación el interrogatorio a Meneses Weill que publica Proceso:

–¿En qué tiempo y cuántos pagos le hizo a Lozoya? –pregunta uno de los fiscales.

–En 2012 como miembro de la campaña, y en 2013 y 2014 ya como director general de Pemex –responde y "corta" con las manos el aire, para mostrar cómo se iban sucediendo los momentos.

–¿Él recibía los favores ya como director general de Pemex? –Seis millones –asiente Meneses.

–¿Cómo sabía que efectivamente los recibió? –quiere averiguar el fiscal, sentado a un par de metros del exfuncionario de Odebrecht. –El me indicaba las cuentas y después me confirmaba (que se había depositado).

–¿Entonces recibió seis millones de dólares ya como director general de Pemex? –repregunta el fiscal. Lo hará en varias ocasiones. Desea entender con exactitud cómo ocurrieron los hechos.

Meneses endurece ligeramente el rostro. Se balancea y sus dos pequeños mechones de caballo blanco brincan sobre el pelo negro y rebotan en la frente. Muestra fastidio. –Sí –murmura y su mano muestra en un primer plano un reloj de acero inoxidable. Las manecillas marcan unos minutos antes de las seis.

Es el minuto 41 de la audiencia. Aún faltan unos 10 minutos de grabación, de la cual está consciente Meneses y a la cual ha accedido después de renunciar, en presencia de sus abogados, a su derecho a permanecer en silencio y ha autorizado el registro audiovisual de su colaboración premiada.

–¿Esas negociaciones, las del dinero, se dieron dentro de Pemex?

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–No. Las reuniones para tratar la presentación de la empresa, nuestra cualificación, la elaboración de un proyecto para Pemex, eran en su escritorio. Las negociaciones más específicas, de nuestro ofrecimiento, eran afuera... en unas dos o tres veces en mi casa, en Polanco... –se detiene y bebe agua. Se hace un larguísimo silencio–. O en la casa de él también, en Santa Fe. También en restaurantes. Éramos él y yo. Nadie más.

–¿Tiene algún comprobante de los depósitos que se hicieron en las cuentas? –desea saber el fiscal, quien luego recibirá los documentos aportados por Meneses.

–Las cuentas no sé de quién eran. Él me las daba y después me confirmaba que había recibido los pagos.

–¿Hubo otros funcionarios públicos (implicados)?

–Era sólo con él. Si él dividía el pago, no tengo conocimiento.

* Este texto es parte de las publicaciones de la Red de Investigaciones Periodísticas Estructuradas, integrada por periodistas de Armando.info en Venezuela; La Nación de Argentina; La Prensa de Panamá; Sudestada de Uruguay; Quinto Elemento Lab de México, e IDL-Reporteros de Perú.

Con información de La Silla Rota

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