LILIAN ACOSTA / CORRESPONSAL

La posibilidad de haber muerto en el atentado de Las Ramblas, Barcelona, estremeció a Edgardo León Salguero.

[relativa1]

A pesar de que debe caminar por Las Ramblasdiariamente, ayer, por cuestiones del destino, decidió dirigirse a otro lugar, por lo que no se vio obligado a caminar por ahí, elección que quizá fue la que le salvó la vida.

El atentado terrorista por el cual murieron 14 peatones atropellados y más de 90 resultaron heridos, ocurrió incluso a la hora en que diariamente el joven camina por la rambla para acudir a la universidad donde realiza una estancia para su doctorado.

Señala que por fortuna decidió acudir a resolver otros pendientes, pues de lo contrario, probablemente hubiera presenciado los hechos.

Unos a otros, preguntaban por su bienestar. El joven originario de Caborca, Sonora, describió inquietud entre los habitantes de Barcelona, pues no es habitual que sucedan estos hechos en esa ciudad.

[relativa2]

Inmediatamente después de la tragedia, comentó que en los grupos de la red social de Whatsapp, compañeros y amigos comenzaron a preguntarse si se encontraban bien y también recibieron mensajes y llamadas de sus familiares para confirmar que no hayan sido partícipes del atentado.

Edgardo, de 32 años de edad, decidió hace más de un año gestionar una beca para estudiar en Barcelona, España.

En noviembre del año pasado, viajó desde Hermosillo hacia el país europeo, donde, como parte de su doctorado en nanotecnología en la Universidad de Sonora, realizaría una estancia de investigación en el Instituto de Microelectrónica de Barcelona.

De lunes a viernes, acude a la universidad de ocho de la mañana a cinco de la tarde. Para ir y venir de la escuela, debe tomar el ferrocarril, por lo cual camina algunos metros por Las Ramblas.

A diario, camina al lado de miles de turistas, quienes junto con habitantes de Barcelona, disfrutan la música y números culturales, pues los artistas locales han convertido la rambla en un escenario, aunque ahora quizá se conozca también como el lugar en el que murieron catorce personas.

Los atentados no representan temor para él, Edgardo dice no tener miedo de que algo más pueda pasar.

Declaró sentirse seguro debido a los operativos de seguridad que se han implementado.

Aunque el día de ayer la rambla permaneció cerrada, este día se encuentran abiertas de nuevo.

Sobre la avenida, se han colocado cientos de ofrendas y encendido velas en honor a las personas que perdieron la vida.

Con información de La Silla Rota

[relativa3]