De nuevo, el país sufrió los estragos de un temblor, pero la solidaridad de los mexicanos fue superior a los más de 200 muertos que fallecieron en el sismode este martes 19 de septiembre, no de 1985, sino de 2017.

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Personas atrapadas entre los escombros, edificios colapsados en la colonia Roma y en puntos dispersos en toda la Ciudad de México, pero con cientos de rescatistas improvisados para ayudar a quien se pudiera.

Hasta las redes llegó el reporte de un bebé que rescataron en medio de un derrumbe. Fue el cantante Aleks Syntek quien dio a conocer esta noticia increíble de que salvaron con vida a un bebé de tan sólo mes y medio.

Esta madrugada la gente sigue yendo a los sitios para intentar quitar restos de paredes, bardas, muebles y todo lo que el sismo colapsó, pero las autoridades ya pidieron a la población que descanse, se quede en casa y dejen a los expertos continuar con las labores de rescate.

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El Colegio Enrique Rébsamen, al sur de la ciudad, también atrajo las miradas de la prensa y las autoridades, una escuela a la que llegó por la noche el presidente Enrique Peña Nieto para supervisar las labores de rescate.

La tecnología no sólo sirvió para pasar horas de distracción, porque dos niños de este colegio usaron su celular para mandar mensajes vía WhatsApp (Santiago Ladrón y Fátima Navarro), y comunicar a sus familiares que estaban vivas junto con algunos de sus compañeros. Más noche se conoció que otros dos menores hicieron lo mismo.

Pero 26 personas murieron en la escuela del rumbo de Villa Coapa, la mayoría niños y dos más al parecer profesores. Al menos 30 personas que estaban en el colegio se reportan como desaparecidas.

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Otra escuela padeció daños, el famoso semillero de políticos y diversos secretarios de estado: el Tecnológico de Monterrey, donde cuatro alumnos murieron y 40 resultaron heridos.

Mientras, los capitalinos ya se movilizan y juntan víveres en los centros de acopio que hay repartidos en toda la ciudad, donde piden agua, alimentos enlatados, cobijas, ropa, productos de higiene personal, pilas, lámparas y todo lo que pueda auxiliar a los damnificados.

La búsqueda de sobrevivientes en todos los inmuebles colapsados de la ciudad no cesa, lo mismo en los estados del país que resintieron el temblor.