Veracruz, Ver.- Poco antes del mediodía un nutrido grupo de elementos policíacos flanqueó todas las entradas del Instituto Tecnológico de Veracruz, y tomaron por sorpresa a los elementos de seguridad privada.

Entonces se dirigieron con las autoridades del plantel y les notificaron que se trataba de un operativo sorpresa por parte de policías estatales, Policía Naval y Fuerza Civil, para detectar sustancias prohibidas.

David Reynier Valdés, director del Tecnológico de Veracruz, fue notificado de la entrada de las fuerzas policiales al plantel.

“Fui informado dos minutos antes, casi casi me informa la autoridad y al mismo tiempo la vigilancia porque antes de hacer su entrada por la puerta principal, ya habían cerrado todas las posibles salidas formales del tecnológico, para evitar que cuando los vieran, al correr hacia la salida los detuvieran”, comentó.

A pesar de esta maniobra el director del plantel confirmó que algunos jóvenes lograron escapar brincándose la barda hacia una zona habitacional que se encuentra en la parte posterior de la escuela.

“El promedio de la edad de alumnos es de 18 a 23 años, están en la edad de la travesura de la experimentación. Y sí, tengo quejas de los mismos jóvenes de que cuando están entrenando sus deportes favoritos en las canchas les llega el olor a marihuana”, dijo.

El director del plantel aseguró que en caso de detectar a alguien que posea droga primero se determina si es estudiante o no. En caso de no serlo es remitido directamente con la autoridad correspondiente.

Si es estudiante se procede a llamarle a sus padres y a que comience un programa de reinserción.

Durante la revisión a varios estudiantes se les revisó la mochila, luego de que el binomio canino detectará cierto olor en las mismas. Los chicos intentaron convencer a los policías de no haber tenido contacto con estas sustancias.

No hubo detenidos.

Para una de las vendedoras que se encuentra en la zona, este operativo es atinado. Ella fue víctima, hace una década, de un estudiante que tenía aun los efectos de algún estupefaciente.

“Me vio y se acercó a mí y me dio un botellazo, por tres dulces de estos”, explicó mientras mostraba unos Pulparindos.

Añadió que el uso de drogas es algo común en algunos alumnos.