Xalapa, Veracruz.- Elízabeth Morales García está por cumplir ocho meses al frente de la delegación del ISSSTE en Veracruz. Antes de sedempeñó como diputada federal (2006-2009) y presidenta municipal de Xalapa (2011-2013). Y de cara al 2018, algunos simpatizantes la perfila como una aspirante al Senado de la República por el PRI.

En una entrevista de cortesía a las instalaciones de E-consulta Veracruz, Elízabeth Morales habló de su trabajo al frente del ISSSTE, las dificultades que enfrentó durante el gobierno de Javier Duarte, y el reto que significa para el PRI recuperar la confianza de la gente.

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-¿Cómo han sido estos ocho meses al frente del ISSSTE?

-Cuando llego al ISSSTE lo que encuentro además de una gran institución, es personal con mucha experiencia. Si tú le preguntas a cualquiera: ¿Cuánto tiempo tienen ahí? Los que llevan poco tiempo llevan 10, 15, 20 años, y eso se vuelve muy útil.

El acérate a la gente que tiene tanto tiempo ahí, te da una claridad muy rápida de qué es lo que necesita. Y muchas veces no son recursos, hay cosas que se pueden resolver haciendo algunas gestiones.

Por ejemplo, en la Clínica Hospital de Xalapa -que es una de las 85 clínicas del estado- me reuní con farmacia, lavandería, servicios generales, y atención a derechohabientes.

La persona de mantenimiento me dijo: el personal que hay es muy bueno, pero no tenemos herramientas. Si nos dieran herramientas, nosotros podríamos resolver y no se tendría que contratar para hacer este tipo de trabajos.

El de lavandería me dijo: tenemos una máquina de trabajo industrial que está parada, descompuesta. Y lo que hicimos fue ponerla a funcionar. Tenían una línea telefónica de atención al derechohabiente, ahora hay 30.

El ISSSTE es una institución con gente muy valiosa, lo más importante es escucharlos para conocer aquello que se está haciendo bien, y para ver todo aquello que –desde su punto de vista- pudiéramos mejorar.

Elízabeth Morales considera que algo que le ha ayudado a hacer las gestiones necesarias para tratar de contrarrestar las necesidades de la delegación en Veracruz es su experiencia como diputada federal (2006-2009) y presidenta municipal de Xalapa (2011-2013).

-¿Cuántas clínicas has recorrido en estos ocho meses al frente de la delegación del ISSSTE?

-He recorrido varias veces el hospital de alta especialidad en el puerto de Veracruz. También he ido a los hospitales de Orizaba, Tuxpan, Coatzacoalcos, Xalapa. Y a las clínicas familiares de Acayucan y Minatitlán.

Estoy recorriendo lo que otros delegados no habían visitado, que son las unidades periféricas, pequeños consultorios del ISSSTE que tiene un médico, y que como son tan pequeñas las dejábamos en un segundo plano.

Recorrí la del Xalapa, y me encontré con abandono. Y renovamos los esfuerzos, pintamos, depuramos archivo, compusimos la máquina de rayos X, y procuramos un mejor surtido del medicamento.

Me he dado a la tarea de recorrer las 85 unidades médicas que tenemos en el ISSSTE para reforzarlas y darle un mejor servicio a nuestros derechohabientes.

- ¿Estas giras que has realizado por cada una de estas clínicas han sido interpretadas como parte de tus aspiraciones al Senado de la República?

- Hay veces en que no es necesario que aspires, sino que en esta circunstancia de que está por renovarse el senado, la cámara alta, la cámara baja, empieza a haber efervescencia, y el propio partido comienza a buscar cuadros.

Debo ser agradecida con la gente –primero que nada- que me ha dado la oportunidad de ser su diputada federal, su presidenta municipal por Xalapa, presidenta del PRI, y dos veces delegada federal –Profeco e ISSSTE-.

Doy mi mejor esfuerzo, le echo muchísimas ganas, y creo que finalmente se ve, y comienzan a decir: Elizabeth pudiera ser una de las candidatas al Senado de la República, y comienzan a manejarte como aspirante.

Si hubiera un ofrecimiento de esta naturaleza tendríamos que valorarlo porque con los años también dices: hay que tomar las decisiones con cierta prudencia.

-Se ha aprobado una ley que promueve la paridad de género en la participación política, ¿Qué consideras que ha cambiado desde que ocupaste tu primer cargo de elección (2006) a la fecha (2017), y qué sigue siendo igual?

-Lo que hay que agradecer a esta iniciativa de ley es que hoy el 50 por ciento de las candidaturas deben ser para mujeres. Pero no solo el 50 por ciento, sino que también debe darse la mitad de los municipios más grandes a las mujeres, y la otra mitad a los hombres. Esa parte es muy buena.

Sin embargo, consideró que en la medida en que las mujeres ganan más espacios, los hombres ven peligrar los espacios de poder. Y eso no hace más vulnerables. Una cosa es que se asignen candidaturas a mujeres, y otra que puedan ganar una elección.

Aquí es de donde puede surgir el respaldo de hombres y mujeres que con su liderazgo y su fuerza vayamos respaldando a otras mujeres, mientras a nosotras nos dan su apoyo otros actores que están en otros círculos más altos.

De tal suerte que no solo se pongan candidatas, sino que se pueda ayudar a que crezcan y a cuidarlas para que no las hagan perder. Y no se genere una inercia de que las mujeres no quieren participar de ver como atacan a otras.

-En el pasado tuviste algunos episodios ríspidos con otros actores políticos o la prensa, cuando incluso se habló de invasión a tu intimidad. ¿Qué reflexión te dejaron estos eventos?

-Cuando incursiono en la política, lo hago como diputada federal, y eso me lleva a México, y te mantiene alejada. Mi problema comenzó cuando llegué a la presidencia municipal de Xalapa, y gano con la votación histórica más alta que se ha tenido.

Al principio, no me dejaban ser candidata, y cuando pregunté el porqué, me dijeron: “porque no cumples con el precepto social que la sociedad xalapeña quiere. No estás casada, no tienes hijos, no tienes un esposo”.

Mi primera lucha fue demostrar que Xalapa es una ciudad que no tiene ese tipo de mentalidad, que es una ciudad que quiere gente de trabajo.

Cuando voy a elecciones, y gano con una votación muy alta – ni siquiera Morena tuvo una votación de esa naturaleza en los comicios del 2017-. Ahí se prendieron los focos rojos, y dijeron: a esta mujer la tenemos que detener.

Tuve que lidiar con que se metieran con mi vida personal, con ver como con un dejo de verdad crearan una gran mentira. Y finalmente, como la mentira la están sembrado en pequeñas verdades, la gente dice: si debe ser verdad.

Hoy hay algo que se llama violencia política por cuestiones de género. Y a mi me parece muy bien que esto haya surgido porque no soy la única. Y sobre todo somos las mujeres las que somos señaladas, ultrajadas.

Durante su paso como presidenta de Xalapa, Elízabeth Morales fue cuestionada por sus relaciones personales, y la manera que estas influían en la distribución de puestos de trabajo dentro del ayuntamiento que administraba.

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-¿Cómo fue ser priísta en tiempos de Javier Duarte?

- Xalapa es el único de los 212 municipio de Veracruz que tiene enfrente un Palacio de Gobierno. Quien gobierna esta ciudad está a cargo de una ciudad donde están los tres poderes de gobierno. Tener un gobernador en tu propio municipio es muy complejo. A mí me costó mucho trabajo.

Hoy a la distancia, puedo decir que fue muy complejo porque no solamente era Javier Duarte, sino los actores políticos alrededor de él que formaban una burbuja –a la cual uno no pertenecía, afortunadamente-, y que por tanto encontraban entre ellos la manera de no dejarte avanzar.

No te podías acercar al gobernador, y él tomaba decisiones sobre las que quizás no estaba informado o quizás sí.

En ese tiempo me concentré en trabajar, hacer lo que me tocaba. Y lo que no era de mi competencia, que callera en aquella cancha. Pero no, no fue nada fácil. Fue muy complejo, y que bueno que ya pasé esa etapa. Gané experiencia, pero también enfrenté dificultades.

Después de su paso por la presidencia municipal de Xalapa, Elízabeth Morales buscó una diputación federal en la elección del 2015. El resultado fue una derrota electoral frente al ahora diputado federal de Morena, Cuitlahuac García Jiménez.

En la entrevista, Elízabeth Morales considera que esa elección la perdió por culpa de Javier Duarte.

“Esa diputación federal que me hace perder Javier Duarte no fue algo trágico, ya estaba yo muy golpeada, y no quería seguir teniendo tanto golpeteo”

Antes de ingresar a la política, Elízabeth Morales trabajó más de 20 años en diversos programas de servicio social: A quien corresponda, Solo repuestas, y Usted no está solo.

Tras la derrota electoral pensó reincorporarse a su programa. Entonces Duarte quitó el programa de la televisora del estado.

-¿Cómo le hará el PRI para sobrevivir a una figura tan críticada como Javier Duarte?

-Creo que nos va a llevar tiempo, no va a ser de la noche a la mañana. Y este tiempo va a servir para que la gente se dé cuenta que los partidos tienen una plataforma, -esas plataformas pueden ser diferentes, pero son buenas-, lo que hace la diferencia son las personas que llegan a los cargos.

Te puede gustar más la plataforma política de Acción Nacional, la de algún partido de izquierda, la nuestra (la del PRI) que tiene que ver con la cercanía con la gente que menos tiene, y que es la que más me gusta-. El problema es quiénes llega, a qué llegan, porque si no lo hacen bien pasan a traer el trabajo de todos los demás.

Lo que ahorita tenemos que hacer es cada quien -desde nuestra trinchera- se concentre en dar su mejor esfuerzo, porque quienes estamos en este partido político es porque nos gusta su plataforma, no lo que han hecho quienes la han mal utilizado.

Yo encontré en el PRI una plataforma desde donde ayudar.

¿Cuál es el reto de los priistas este 2018?

Retomar el cariño de la gente, que se den la cuenta de que somos sus mejores aliados para conformar una mejor sociedad. Lo que tenemos que buscar, y lo que más quiere la gente, es que haya seguridad. Pero la seguridad no surge de la nada. Surge del fortalecimiento de las áreas de seguridad de la policía. Se requiere incrementar las posibilidades de educación. Se necesitan espacios para la convivencia familiar y recreativos. El rescate de espacios públicos. ¿Quién puede tener una visión amplia, y un trabajo que nos sirva así?

Hoy las personas se fijan más en las personas que en los partidos, y eso es algo en lo que debemos concentrarnos. Lo que queremos es que Xalapa esté mejor, que Veracruz esté mejor. ¿Qué vamos a hacer para conseguirlo? Solo quejarnos es un parte, pero no es suficiente.

¿A quién el toca poder hacer una alianza que nos lleven a mejores circunstancias? Por un lado, a la gente y por otra parte a quienes de alguna manera u otra estamos en el servicio público.

Venimos de una muy mala experiencia, pero debemos alcanzar la confianza de los ciudadanos con cariño, dedicación y entrega.

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