Como cada año, el horario de verano llega con la intención de aprovechar la luz solar al máximo y ahorrar energía eléctrica; así que no olvides que este 1 de abril tendrás que cambiar tu reloj.

Por ello, los mexicanos adelantamos nuestro reloj una hora más en casi todos los estados del país, excepto Sonora, Quintana Roo y las cuatro islas del Archipiélago de Revillagigedo.

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De acuerdo con la CFE, en 2016 se ahorraron 975.28 gigawatts hora, energía suficiente para abastecer el consumo de 561 mil casas habitación durante todo un año. El ahorro en el último año fue de mil 332 millones de pesos, de acuerdo con la Secretaría de Energía.

El cambio de horario puede parecer una acción mínima en nuestros hábitos, pero es una realidad que a muchos les causa confusión: la gente llega tarde a reuniones, pierde vuelos de avión y en general enfrenta más de estrés en su vida cotidiana, lo que en el ámbito laboral resulta en una baja en la productividad.

De acuerdo con el Índice Económico de Horas perdidas, en Estados Unidos el cambio de horarios equivale a una pérdida de más de 433 millones de dólares anuales.

Pero, ¿qué le pasa a nuestros cuerpos?

De acuerdo con especialistas, lo que ocurre en el cuerpo es algo similar a lo que pasa con el jet lag en viajes largos en los que se pasa de un huso horario a otro. Es como si viajáramos hacia el este al perder una hora. Esto desequilibra el ciclo circadiano, lo que trae como consecuencia cambios en el estado de ánimo, humor, sueño y falta de concentración.

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Esta situación afecta el desempeño profesional en muchos aspectos. Por ejemplo, según un estudio realizado por la Asociación Americana de Psicología, durante el periodo de adaptación se da un incremento importante de cyberloafing, es decir, el tiempo que pasan los empleados navegando en internet para fines personales o recreativos en horarios de trabajo.

Otra investigación publicada en la revista de Psicología Aplicada descubrió que "en comparación con otros días, los lunes inmediatamente después del cambio al horario de verano —en el que se pierde una hora— los trabajadores sufren más lesiones en el lugar de trabajo".

Las empresas pueden mitigar sus efectos con la implementación de un programa temporal de incentivos que propicie mejores hábitos entre los colaboradores y que repercutan positivamente en el cumplimiento de los horarios de trabajo y su salud.

"Motivar a los empleados a través de incentivos de productividad y puntualidad al interior de las empresas pueden propiciar que durante este periodo de adaptación los trabajadores tengan un objetivo por el cual llegar a tiempo", explica Thierry Guihard, director general de Sodexo.

Además de estas medidas, los trabajadores pueden seguir otros consejos para mejorar la productividad y hacer frente al cambio:

1. Cambia tu reloj un día antes, así tendrás un poco más de tiempo para acostumbrarte.

2. Evita agendar reuniones importantes el lunes por la mañana ya que puedes retrasarte.

3. Haz ejercicio, eso te ayudará a conciliar el sueño la noche anterior y a lo largo de la semana, además el ejercicio combate los síntomas de fatiga liberando serotonina la cual ayudará a tu cuerpo para adaptarse al cambio.

4. Trata de ir a dormir antes durante los primeros días del cambio de horario.

Con información de La Silla Rota

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