Silvia Flores rondaba por los casinos, con su belleza y juventud seducía apostadores, la mayoría empresarios, quienes terminaban secuestrados por la banda criminal que la mujer de 22 años integraba.

Allan, Pedro, Octavio y Karen Griselda, eran sus demás cómplices, operaban en casinos del Valle de Toluca, en el Estado de México.

Luego de estudiar a su próxima presa y ganarse su confianza, sus cómplices aprovechaban cualquier distracción para privarlos de la libertad.

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Secuestraban a sus víctimas, exigían el rescate y luego de recibir el pago los asesinaban, así han identificado las autoridades mexiquenses al menos nueve casos.

Una de sus víctimas fue el empresario libanés y miembro activo del PRI, José Antonio Ramos Kuri, quien fue secuestrado en septiembre del año pasado.

Los secuestradores exigieron un pago por el rescate, el cual recibieron, sin embargo, Ramos Kuri nunca volvió a casa.

Dos días después del pago, el cuerpo del empresario priista apareció sin vida un terreno de milpas en la zona de San Mateo Otzacatipan.

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Tras el secuestro y asesinato de José Antonio Ramos Kuri, fueron detenidos Allan, Pedro, Octavio y Karen Griselda en octubre del año pasado, sólo faltaba Silvia.

La joven de 22 años fue detenida este jueves, informó la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).

De acuerdo con las autoridades mexiquenses, pese a la detención de sus cómplices, Silvia seguía operando como secuestradora.

En los primeros cuatro meses del año se han denunciado 54 casos de secuestros en el Estado de México.

El año pasado, por su parte, la entidad mexiquense registró 173 casos de secuestros, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

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Esto significa que en los últimos 16 meses, en el Estado de México se han cometido 227 secuestros, es decir, un promedio de 14 casos al mes, prácticamente uno cada dos días.