Boca del Río, Ver. - El Torneo de Apertura de la Liga Mexicana de Futbol inició con una batalla campal entre las porras de los anfitriones, Tiburones Rojos del Veracruz, y los visitantes Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

[relativa1]

La Policía Naval y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado tuvo que abrir fuego para dispersar ambos bandos que estaban enfrentándose con cuchillos, piedras, botellas y palos.

Muchos de los proyectiles destruyeron los vidrios de las fachadas de los comercios establecidos en los alrededores del estadio en el Fraccionamiento Virginia de Boca del Río.

[relativa2]

Decenas de familias, que acudieron con niños pequeños, corrieron a resguardarse adentro del estacionamiento del estadio, pero la seguridad del club y los policías privados, les impidieron el paso.

A pesar de que mujeres y niños lloraban y suplicaban el paso para salvarse de los disparos, los trabajadores de los Tiburones Rojos les dijeron que no tenían las llaves de los candados.

Tras más de una hora de enfrentamientos, los uniformados lograron controlar la situación.

El saldo preliminar es de 15 lesionados con heridas en la cabeza por los proyectiles arrojados por las porras, también habría 10 detenidos.

[relativa3]