El Universal.- Zenaida salió de su casa en Cabañas, El Salvador, se despidió de su madre y siguió la ruta al norte para llegar a California, su intención era encontrar un trabajo como empleada doméstica. El camino terminó en Agua Dulce Veracruz, donde fue asesinada de un balazo.

En su lugar de origen, en la frontera con Honduras sus hermanas le advirtieron de los riegos de pasar por México, saben que el trato a los centroamericanos empeoró tras la marcha de las caravanas migrantes.

La chica de 19 años iba a pagarle a un coyote la cantidad de 11 mil dólares, que son un poco más de 200 mil pesos mexicanos. Su padre Darios fue quién auspició tal cantidad, no conocían en persona al coyote, pero sabía que era una persona salvadoreña con experiencia cruzando gente a lugares como Virginia, Estados Unidos, sabía también que eran varios hombres los que hacían el traslado, esta red la llamaban “La cordillera”.

El 14 de junio, mientras pasaban por Veracruz, la camioneta en la que viajaba Zenaida y otro 16 migrantes con rumbo al norte, fue atacada a balazos en el kilómetro 26 + 500 de la Carretera Federal 180 Villahermosa, a la altura de Agua Dulce, Veracruz.

Antes de que se emitiera cualquier informe oficial, una sobreviviente al ataque llamó a Heidy, una de las hermanas de Zenaida, le contó lo sucedido: la joven había muerto de un disparo.

Lee el texto completo en El Universal