Coatzacoalcos, Ver.- La naviera encargada de la embarcación Caribe Liza está obligada a cubrir una indemnización aproximada de 130 mil dólares a los familiares de los marinos filipinos que murieron en el atentado en el bar Caballo Blanco, en la ciudad de Coatzacoalcos, de acuerdo con el capitán Enrique Lozano Díaz, inspector de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF, por sus siglas en inglés).

En caso de que alguno de ellos tenga hijos, el acuerdo internacional entre el organismo sindical y el sector naviera establece que se debe pagar cien mil dólares por cada uno de ellos, sin importar las circunstancias de la muerte y que esta haya ocurrido fuera de la embarcación.

La organización con sede en Londres, Inglaterra, acompañará el procedimiento de repatriación de los cuerpos de Nathaniel Alindan, un marino de 34 años, de Filipinas, que al igual que su compatriota, Bryan Varron, eran tripulantes de la embarcación Caribe Liza y cumplían tres días anclados en la terminal marítima de Pajaritos.

Sobre la condición laboral de ambos, el especialista indicó que las leyes de Filipinas permiten a los marinos embarcarse en viajes de 8 a 9 meses; en el caso de la embarcación en la que viajaban la estancia en cada punto de atraque se establece de uno a tres días.

En ese sentido, Nathaniel Aliadan y Bryan Varron pudieron aprovechar la estancia después de un largo viaje para descansar y socializar en la ciudad donde desembarcaron.

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Debieron ser advertidos

Lozano Díaz aseveró que este es el primer caso registrado en México en el que marinos de otro país fallecen por una situación derivada de un hecho delictivo, fuera de su embarcación.
Sin embargo, reconoció que la ITF emite constantes recomendaciones a los marinos extranjeros para tomar precauciones antes de desembarcar en los puertos de Altamira, Tamaulipas y Coatzacoalcos, en Veracruz.

Luego de la masacre en la que perdieron la vida los dos marinos filipinos, la alerta podría realizarse de manera formar por parte de la agrupación internacional a través de un documento escrito.

“Es una vergüenza que a nivel internacional estén hablando de México por lo malo, da coraje, da vergüenza que ahora unos marinos que andan ganando la vida a bordo de un barco, que su familia tiene la esperanza de verlos nuevamente, que se enteren ahorita lo que les pasó”.

El representante gremial aseveró que el procedimiento de la agencia consignataria que recibió a la embarcación en el muelle, establece que la tripulación debe ser advertida de la situación de seguridad que existe en la ciudad.

En el caso de Coatzacoalcos, reiteró que existen reservas que se dan a conocer a los marinos, aunque estas siempre quedan a consideración personal de la tripulación o el capitán.

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