Xalapa, Ver.- “Llevaba varios meses trabajando. Era el sustento de dos niños. No puedo creer que mi muñequita quedó así de hinchada de la cara”, se lamenta la madre de Xóchitl Nayhelli Irineo Gómez, una joven de 24 años que murió calcinada en el bar Caballo Blanco. 

Los llantos de América del Carmen Gómez Ortiz, resuenan en el pasillo de espera de la Fiscalía de Coatzacoalcos. Recién ha sido notificada que su hija -madre de dos menores de 5 y 7 años- es una de las 27 víctimas mortales que dejó el atentado de este 27 de agosto, en Veracruz. 

La madre imaginó lo peor cuando en redes sociales se enteró del incendio provocado en el trabajo de su Xóchitl. Sus sospechas fueron confirmadas gracias a los dos tatuajes en el brazo y en la espalda de la víctima con los nombres de su esposo y de su hijo. 

“Te voy a extrañar mi princesa hermosa. Dios te reciba en sus brazos. No sabes qué dolor tan grande tiene mi alma y mi corazón. Yo cuidaré de tus hijitos. Te amo mi hermosa Nayhelli Irineo Gómez. Descansa en paz”, publicó América del Carmen en su cuenta de Facebook. 

La mujer apenas afronta la noticia lúgubre, se da ánimos para compartir en sus redes sociales el número de cuenta  55791001716980 51, del banco Santander. “Es para gastos funerarios. Dios los bendiga. Ya en nochecita la velaremos”, se excusa. 

En tanto, familiares y amigos de Xóchitl Nayhelli, avisan que sus restos serán velados este 28 de agosto en la calle Fosfórica, número #102 de la colonia Fertimex, una de las más humildes en Coatzacoalcos.

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