Veracruz, Ver.- "El pueblo de Atzacan eleva la voz. Está harto de tanta inseguridad", clamaron habitantes de ese municipio, mientras acompañaban el cortejo fúnebre del operador de tráiler, Roberto Zapata Romero.

Un tractocamión cargó el féretro que dio la vuelta en las principales calles de ese pueblo ubicado en la zona montañosa del estado de Veracruz, en la región de Orizaba, cerca de la frontera con Puebla.

El 2 de septiembre, la víctima salió de su hogar para dejar en el colegio a su hija de 10 años de edad. Tenía planeado regresar a desayunar con su mamá, para aprovechar los tres días de descanso que le habían dado en la empresa en que trabajaba.

Sin embargo, apenas pisó calle, un comando armado lo amagó para privarlo de la libertad frente a los ojos de la pequeña que logró regresar a su casa para estar a salvo.

Desde entonces, inició la búsqueda del conductor que culminó dos días después, el 4 de septiembre, cuando vecinos de la Cumbre de El Metlác, llamaron al 911, al reportar un disparo.

Cuando los efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Veracruz llegaron, dieron con una casa, adentro estaba Zapata Romero, ya sin vida.

Su muerte colmó a los habitantes de la zona, que están hartos de secuestros, robos y ataques armados en esa región que hace frontera con Puebla y que obligó a los gobernadores, Cuitláhuac García Jiménez y a Miguel Barbosa, a firmar un acuerdo para pactar el blindaje de los municipios de ese sector.

En una carta pública dirigida al mandatario veracruzano y al Presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador, los vecinos de Atzacan exigen la llegada de fuerzas estatales y federales.

"No queremos más familias lastimadas por la maldita delincuencia, que actúa impunemente ante la complacencia de las autoridades locales que se hacen llamar alcaldes"

Y agregan: "Ya basta de tanto dolor, sangre y familias incompletas".

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