Veracruz, Ver.- Durante 14 años, los gobernantes de Veracruz tuvieron un antagonista, un enemigo a combatir en la figura de Miguel Ángel Yunes Linares. Después de gobernar dos años el estado (2016-2018), la historia lo coloca de nuevo como el principal opositor, ahora, del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

El panista inició en las juventudes del PRI, junto a su primo Héctor Yunes Landa, ahora diputado federal. Su primer trabajo dentro de la función pública fue en el sexenio del entonces gobernador, Rafael Hernández Ochoa (1974-1980), ahí conoció a Fidel Herrera Beltrán, ambos iniciaron una guerra política a finales del siglo pasado que perdura hasta la fecha.

Durante el sexenio de Fernando Gutiérrez Barrios (Dante Delgado Rannauro), Yunes afianzó su poder. De 1992 a 1997, lo nombraron secretario de gobierno de la administración de Patricio Chirinos Calero.

Periodistas de la época consultados coinciden que fue Miguel Ángel el que ejerció el poder, debido a que el gobernador estaba la mayoría del tiempo en el Distrito Federal, al lado de su amigo Carlos Salinas de Gortari, entonces Presidente de la República.

En ese periodo, el secretario de gobierno entró en conflicto con la organización de los 400 Pueblos, tras el desalojo de un predio en el norte de la entidad. Hasta la fecha, esa agrupación sigue protestando en su contra, desnudándose y bailando en la vía pública de diferentes ciudades del país.

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Conflicto con Dante Delgado

La primera confrontación que tuvo Yunes Linares fue en contra del exgobernador Dante Delgado Rannauro, que había llegado al poder en relevo de Fernando Gutiérrez Barrios. Analistas de la época aseguran que la arremetida en contra del cordobés fue una venganza por haber renunciado al PRI para conformar un nuevo partido político llamado Convergencia Ciudadana, ahora Movimiento Ciudadano.

En 1996, agentes de la extinta Policía Judicial de Veracruz detuvieron al exmandatario veracruzano en la Ciudad de México, justo cuando acudía a un hospital a ver a su papá que estaba internado, en el lecho de su muerte.

Junto a Rannauro fueron detenidos otros altos funcionarios del gobierno como Gerardo Poo, exsecretario de Obras Públicas.

Todos fueron acusados de enriquecimiento ilícito, recluidos en el Penal de Pacho Viejo, en Coatepec, cerca de Xalapa. Después de tres años obtuvieron su libertad, por orden de un juez.

Columnas y notas de esa época, coinciden en que toda la operación estuvo a cargo de Miguel Ángel Yunes Linares, que tenía a su cargo el mando de las policías estatales.

Conflicto con Miguel Alemán

Un año antes de terminar el sexenio de Patricio Chirinos Calero, Yunes Linares renuncia a la secretaría de gobierno y es nombrado dirigente estatal del PRI en Veracruz.

La intención, dictan columnas de la época, era ganar las elecciones municipales de 1997, para abrir su camino como candidato a la gubernatura un año después.

Sin embargo, como presidente del tricolor, tuvo una derrota de escándalo para aquellos años, logrando sólo 103 ayuntamientos de los 212 existentes, obligándolo a renunciar al partido.

El 16 de abril de 1999, Yunes Linares se va de Veracruz y llega a la Secretaría de Gobernación Federal, dependencia dirigida por Francisco Labastida, que a los meses sería el primer candidato perdedor del PRI a la presidencia de la república.

Le dan la encomienda de la Dirección de Prevención y Readaptación Social hasta abril de 2000. Luego de ocupar otros cargos federales gana, por la vía plurinominal, una diputación en el 2003, para convertirse en uno de los hombres más cercanos a la también legisladora, Elba Esther Gordillo.

Yunes Linares pretendía ser el sucesor del entonces gobernador Miguel Alemán que terminaba su periodo en el 2004. Sin embargo, luego de los resultados obtenidos en su paso por la dirigencia del PRI, sus correligionarios le dieron la espalda.

Los priistas, con el respaldo de Alemán, dan la candidatura al Senador de la República, Fidel Herrera Beltrán, que se pensaba era el que menos posibilidades tenía de llegar a la gubernatura.

Esto generó la molestia de Yunes Linares que renunció a su partido junto con todos los simpatizantes de la maestra Elba Esther Gordillo, que ya tenían acercamientos con el gobierno del panista, Vicente Fox Quesada.

El ex secretario de Gobierno veracruzano no sólo abandonó al PRI que lo vio nacer como político, también se enemistó con su antiguo compañero Fidel Herrera, el mismo que lo había presentado con Patricio Chirinos, en años anteriores.

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Conflicto con Fidel Herrera Beltrán

Los cargos más importantes que tuvo Miguel Ángel Yunes Linares a nivel federal fueron en los sexenios de los panistas Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa.

A la par, Veracruz era gobernado por Herrera Beltrán (2004-2010), con quien mantuvo una guerra mediática en todos esos seis años.

Cada que Yunes llegaba al estado, sus declaraciones eran contra la administración estatal por la inseguridad y la mala situación financiera que había.

El encono llegó a tal nivel, que Yunes acusó a Fidel Herrera de ser integrante de la delincuencia organizada bajo el nombre clave del Z1, señalamiento que el exmandatario desmintió muchas veces.

El exlegislador cambió de militancia en el 2008, formalizando su llegada al PAN, lo que ocasionó una fractura en ese partido en el estado de Veracruz.

En cuanto Yunes se registró como militante panista, renunciaron liderazgos como los cordobeses Gerardo Buganza Salmerón y Juan Bueno Torio.

En 2010, Miguel Ángel logra la candidatura a la gubernatura por Acción Nacional y enfrenta al priista Javier Duarte de Ochoa, que era apoyado por su padre político Fidel Herrera.

Al final, tras una contienda cerrada y llena de irregularidades, las elecciones las gana el PRI, sumando una nueva derrota para el de Soledad de Doblado.

Conflicto con Javier Duarte de Ochoa

Durante los primeros tres años de gobierno de Javier Duarte de Ochoa, Yunes Linares regresó a la Ciudad de México para trabajar en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, como director del ISSSTE.

Durante ese período, rompe relaciones políticas con la maestra Elba Esther Gordillo, quien incluso había sido madrina de bodas de su hijo, el alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez.

En ese tiempo, el panista estuvo a punto de perder el control del partido azul, cuando otras fuerzas políticas le disputaron la dirigencia. Aunque retuvo el control, esto provocó la salida de uno de sus fundadores, Víctor Alejandro Vázquez Cuevas.

En el 2013, Yunes Linares dio el primer golpe al gobierno de Duarte. En una conferencia de prensa, el panista presentó una serie de vídeos denominados ladrones de elecciones.

Las imágenes eran contundentes, varios colaboradores del gobierno estatal y del federal planeaban usar los programas asistenciales de la Secretaría de Desarrollo Social para ganar los comicios intermedios.

El caso casi deriva en la ruptura del llamado Pacto por México, organizado por el mismo presidente de la república, Enrique Peña Nieto, para lograr las llamadas Reformas Estructurales.

Al final, la federación logró permear el escándalo, pero costó la renuncia y detención de varios condicionales del duartismo, entre ellos, el compadre del gobernador, Salvador Manzur Díaz, que se encaminaba como el delfín para suceder al cordobés.

Desde ese año, Yunes Linares no soltó la oposición, operó dentro del PAN y en 2016 es candidato de nuevo a la gubernatura, ya con el consenso de todo su partido.

Al final, la disputa entre yunistas y duartistas terminó con la toma del Palacio de Gobierno, la renuncia de Javier Duarte, un mes antes de concluir su mandato y su posterior detención.

Yunes Linares ganó las elecciones de ese año, para convertirse en gobernador del estado, pero sólo por dos años, pues antes de irse, los diputados del PRI modificaron la constitución para que el gobierno fuera por dos años, en esa única ocasión.

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La nueva disputa con Cuitláhuac García

En 2018, el panista intentó dejar la gubernatura a su hijo, el ex alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez. Sin embargo, las elecciones las ganó Cuitláhuac García Jiménez, de Morena.

Desde el principio, la actual administración, en voz del secretario de gobierno, Erick Patrocinio Cisneros Burgos, se pronunció en ir contra todos los exfuncionarios yunistas al considerar que gobernaron con excesos en los dos últimos años.

Sin embargo, el actual aparato de gobierno enfocó sus baterías en destituir al Fiscal General del Estado, Jorge Winckler Ortiz, que había tomado el cargo, por nueve años, durante la administración de Miguel Ángel Yunes Linares.

Además, otro frente de batalla se abrió, pues fuerzas internas del PAN se unieron para relegar del poder en el partido a todos los militantes afines al yunismo.

Tras meses de disputas, el gobierno de García Jiménez logró destituir al Fiscal, en una acción que la mayoría de abogados han tachado de ilegal.

Mientras, Joaquín Guzmán Avilés, ganó las elecciones internas de Acción Nacional, quitando el poder a José Mancha Alarcón, incondicional del de Soledad de Doblado.

Hasta ahora, los yunistas han permanecido casi en la clandestinidad, sin dar entrevistas o asistir a eventos públicos, pero sí han dejado ver buscarán de nuevo regresar al poder el próximo sexenio.