Xalapa, Ver.- Las evaluaciones de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) y la Procuraduría del Medio Ambiente (PMA) calcularon que alrededor de 60 toneladas de basura fueron vertidas al río Blanco.

Dichos desechos provenían de basureros clandestinos a cielo abierto que se encuentran al margen del fluente, informó en conferencia de prensa el gobernador Cuitláhuac García Jiménez.

El mandatario señaló que la hipótesis más probable indica que las lluvias elevaron el nivel del río, y este alcanzó un tiradero de basura y provocó la dispersión de desechos sobre la corriente.

La secretaria de la Sedena, Rocío Pérez Pérez señaló cómo un gran problema la identificación de basureros a cielo abierto clandestino, ya que muchos a “simple vista” no se logran identificar.

García Jiménez señaló que los alcaldes de municipios cercanos a la cuenca propusieron retirar la basura de las orillas del río, pues explicó que podría haber una tragedia mayor si el afluente crece por segunda ocasión.

Detalló que tras una evaluación hecha por la PMA se encontraron por lo menos dos de riesgo, y que en uno de ellos se determinó que los restos fueron arrojados de manera reciente, por lo que ya están investigando el origen de los desechos.

Explicó que las primeras acciones estás destinadas a evitar que las 60 toneladas de desechos sólidos y palizada llegaran al mar o al sistema lagunar de Alvarado, lugar destinado a la pesca.

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