Veracruz, Ver.- La campana oncológica que ha provocado una crisis en la atención de niños con cáncer, no es la única carencia dentro del Hospital Regional de Alta Especialidad de la ciudad de Veracruz, así como su anexo infantil.

Trabajadores de ese centro pidieron el resguardo de su identidad por temor al despido, sin embargo confesaron que en los últimos meses hay un deterioro en el lugar.

Pese a las quejas, la respuesta de los altos mandos es la misma: es culpa de las carencias que heredó la administración de Miguel Ángel Yunes Linares.

Como muestra enviaron una serie de fotografías de los archivos del hospital, que están en el segundo y en el quinto piso del edificio central.

Se puede observar que carecen de anaqueles, además algunos de sus compañeros se han lesionado al querer buscar un documento, ya sea por resbalar o caer de las escaleras a las que trepan para bajar las cajas.

En las fotografías evidencian que el espacio destinado a esa área está rebasado, pues las repisas de acero están llenas de documentos.

En su lugar, el hospital compró cajas de plástico, similares a las utilizadas para la venta de verdura, y de ellas brotan cientos de expedientes importantes de pacientes de ese centro de salud.

Los empleados dijeron que en pocos días darán a conocer más carencias, pues la situación es tal que en la sección de ingresos hospitalarios no hay ni sillas de ruedas para los enfermos.

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