Xalapa, Ver.- El video de la ejecución de su hijo Agustín Javier Ronzón González y su amigo de la infancia Josimar Ríos López, no fue lo peor que observó Verónica, porque además de esas imágenes ahora debe vivir con la duda de dónde se encuentran sus restos.

El pasado 24 de agosto Agustín Javier y Josimar desaparecieron luego de que presuntamente fueron interceptados por elementos de la Fuerza Civil en la colonia Nueva Calzada, en Coatzacoalcos

Ambos iban a bordo de un automóvil Chevy color gris con placas YBZ-8643 del Estado de Veracruz y circulaban sobre la calle Miguel de la Madrid; esa fue la última vez que se supo de ellos hasta cuatro días después, cuando un video de su ejecución se hizo viral porque se creyó entonces que se trataba del dueño del bar Caballo Blanco, en donde desconocidos dispararon contra los asistentes y cerraron las puertas.

A más de dos meses de estos hechos, la madre de Agustín no ha cesado en su ruego ante los victimarios de su hijo, a quienes bendice y pide que le entreguen el cuerpo o le den indicios de dónde podría estar. 

Con un mensaje en redes sociales, la mujer publica en todos los grupos que puede su petición, porque para ella es peor no saber el paradero de su hijo a quien dice “no ha podido darle cristiana sepultura”. 

“Este hombre es el amor de mi vida y se me fue con él mi vida misma, yo le pido a Dios que perdone y bendiga a los que le quitaron la vida y que nos den los cuerpos, para qué desaparecen los cuerpos si esa muerte fue mundial, entonces entreguen los cuerpos para darle cristiana sepultura, por que lo desaparecieron, cuánto odio hay en esas personas que ya que los mataron de la peor manera no nos entregan los cuerpos”.

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