Inés pasó casi la mitad de su vida enferma de cáncer, desde los 6 años le diagnosticaron leucemia y el pasado 21 de diciembre con 10 años de edad, lamentablemente falleció luego de que el tratamiento al que fue sometida no tuviera resultados positivos.

En marzo de este año, en estas páginas, dimos a conocer el caso de la pequeña Inés quien recibió la mala noticia, “Hasta los seis años era una niña con una vida normal, asistía a la primaria y cursaba el segundo grado, cuando comenzaron a aparecerle moretones en el cuerpo, se cansaba, no quería comer y comenzó a perder peso”, contó su mamá Leticia Suárez Santana, en aquella ocasión.

Tras un trajinar por varias clínicas particulares, fue hasta que la niña comenzó a presentar sangrado por la boca y fiebre, que los vecinos apoyaron a la desesperada madre para que la trasladara de emergencia al hospital Comunitario, ahí le dieron la noticia de que la menor tenía leucemia y sería necesario un fuerte tratamiento, sin falsas esperanzas, sin garantías.

 

MADRE SOLTERA

A Leticia el mundo 'se vino abajo', cuenta que ha tenido nueve hijos, aunque los mayores se fueron de casa y poco sabe de ellos, ninguno la apoya económicamente; ahora vivía solamente con Inés y dos hijos más pequeños, así como también tiene bajo su cuidado dos nietos que le 'dejaron encargados', por los cuales tampoco recibe ningún apoyo para manutención.

 

 

 

Para los gastos de comida 'lava o plancha ajeno', sin ningún ingreso fijo y que le alcanza para lo más básico, comida que cocina con leña porque no cuenta con estufa o gas, en su humilde vivienda solo cuenta con dos camas, unas hamacas y un par de mesas, un ventilador viejo y nada más.

SEGUNDA ETAPA

Con mucho esfuerzo, sin familia cerca y solamente con el apoyo de los vecinos, Leticia procuró que Inés cumpliera con su calendario de citas médicas, por un tiempo la administración municipal actual apoyó con el traslado, en fechas recientes con recursos propios y cooperaciones de vecinos, así como de una profesora de Agua Dulce, quien desde que se enteró del caso se volvió “madrina” de la pequeña.

La niña comenzó a sonreír más, en junio pasado celebró sus 10 años y se veía más repuesta, su cabello comenzó a salir nuevamente y todos tenían la esperanza de que la pequeña venciera a la terrible enfermedad.

MALAS NOTICIAS

Pero en los últimos estudios que le practicaron las noticias fueron desalentadoras, el cáncer seguí avanzando y no había mucho por hacer, solamente tratar de disminuir el dolor hasta el inminente final, su madre deseaba que al menos pudiera pasar Navidad.

En los últimos días la niña tuvo días tranquilos y otros con mucho dolor, se quejaba de dolores en el abdomen y el pecho, la sonrisa se le apagó poco a poco y su madre cuidaba que estuviera lo más cómoda posible, el sábado poco antes de las 11 de la mañana la niña le dijo “mami, te quiero mucho” y a los pocos minutos dejó de respirar.

APOYO Y RESIGNACIÓN

Leticia, entre lágrimas, contó que se siente muy agradecida con las personas que la apoyaron durante la enfermedad de Inés y después de su fallecimiento, la profesora Karina Perales, quien llevó mucho apoyo a la menor junto a una fundación de Coatzacoalcos, a Farid Tanos y a otras personas de buen corazón que se acercaron.

Leticia tiene un gran dolor en su corazón, pero no puede derrumbarse porque tiene dos hijos y dos nietos por los cuales seguir luchando día a día, como resignación al dolor que la abraza, sabe que Inés ahora ya no sufre, ya no siente dolor.​

Presencia MX / E-Consulta Veracruz

[relativa1]

[relativa2]