Veracruz, Ver.- Se estima que para el año 2030 la causa número uno de cirrosis en México será provocado por la obesidad a través del hígado graso no alcohólico, debido a los malos hábitos alimenticios de la población, aseveró el doctor José María Remes Troche, director del Instituto de Investigaciones Médico Biológicas de la Universidad Veracruzana (IIMB).

El especialista afirmó que el hígado graso no alcohólico es una enfermedad hepática silenciosa que no presenta síntomas, lo que la vuelve un padecimiento de cuidado, principalmente en personas con sobrepeso y obesidad.

En el 2019 el estado de Veracruz se ubicó en el quinto lugar a nivel nacional con más personas con obesidad, de acuerdo con el boletín de la semana 42 de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud Federal.

Actualmente el 30 por ciento de la población mexicana sufre de sobrepeso y obesidad, la misma cantidad de personas podrían estar desarrollando, sin darse cuenta, alguna enfermedad hepática como lo es la acumulación de grasa en el hígado y a la larga desencadenar en cirrosis.

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ENFERMEDAD SILENCIOSA

El hígado graso no alcohólico deriva de un grupo de afecciones en las que se presenta una excesiva acumulación de grasa dentro de las células hepáticas (células propias del hígado), indicó el especialista del IIMB.

Las personas que tienen mayor probabilidad de padecer esta enfermedad son las que tienen algún padecimiento de diabetes o prediabetes, gordura u obesidad, elevación de los lípidos sanguíneos como el colesterol y los triglicéridos, además de hipertensión.

Remes Troche detalló que quienes lo padecen no presentan ningún tipo de síntomas hasta que la enfermedad evoluciona, aunque la acumulación de grasa es normal en el organismo, cuando no es debidamente tratada puede derivar en cirrosis y en casos extremos un trasplante de hígado.

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CHEQUEO CONSTANTE

Por esta causa Remes Troche recomendó a los pacientes que tienen alguna de estas condiciones hacerse un chequeo de rutina.

"Está relacionada con los malos hábitos alimenticios, por eso es muy importante que no nada más los médicos sino también los nutriólogos, los profesionales de la salud, tiene que considerar sobre todo en esos sujetos que tiene sobrepeso, obesidad, hipertensión, diabetes, colesterol o triglicéridos elevados, que aunque no haya un síntoma como tal se debería de hacer una búsqueda de esta enfermedad (...), el problema es que cursa asintomática en el 90 por ciento de los casos"

La alimentación junto con la disminución de peso son parte fundamental para el tratamiento de esta condición, aseguró la directora de la Facultad de Nutrición Región Veracruz, Carolina Palmeros Exsome.