Xalapa, Ver. - “Dicen que es una enfermedad mala, que mata gente; pero yo creo que el aguardiente mata más. El domingo que fui a misa el padre dijo que no nos diéramos la mano, que se puede pegar”, dice sobre el coronavirus doña Julia, una vendedora ambulante de legumbres. 

La mujer de 80 años reúne al día entre 70 y 120 pesos de las compras que hacen transeúntes sobre la calle Bremont, en Xalapa. Asegura que sí deja de pasar gente por su calle, “se morirían de hambre”. 

Habla en plural para referirse a su esposo, un hombre de 99 años que no oye y se mueve lento debido a una hernia en los testículos. Julia lo alimenta y atiende su enfermedad con la cuota que no rebasa un salario mínimo.

“Deme 9 pesos, está más chiquito este elote”, contesta a una de sus clientas cuando le pregunta cuánto por el producto. Su precio base por cada una de sus porciones es 10 pesos, pero se muestra accesible. 

¿Ha tomado usted algo para prevenir alguna enfermedad respiratoria?

“No, bueno, me tomo unas pastillas de vitaminas para tener fuerzas, porque seguido me caigo, mira mi mano está morada, morada, todavía.”

Su fuente confiable es el sacerdote de la iglesia a la que acude en San Andrés Tlalnelhuayocan, ubicado a una hora de la capital, ahí le dio la única medida de protección que recuerda. 

“Sí, no nos dimos la paz y nos dijo el padrecito que no diéramos la mano en la calle, que es una enfermedad mala, que muchos se están muriendo” dice titubeante. 

[relativa1]

La calle ubicada entre José María Mata y Pino Suárez es bastante transitada, pero la adulta mayor, quien pasa todo el día sentada en la banqueta, no usa cubre bocas y mucho menos cuenta con gel antibacterial. 

“Nombre, sí no tengo venta no sé qué haría, todo lo que tenemos es esto, tengo nueve hijos, pero ya están casado, nos visitan, pero no nos dan de comer.” Lamenta la mujer. 

Veracruz tiene hasta el momento dos casos confirmados de covod-19, ambos en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, en conferencia de prensa, Roberto Ramos Alor, secretario de Salud, anunció que la capital presenta casos probables del virus.

Aunado a esto, el escenario planteado por el secretario de Salud Federal, Hugo López-Gatell Ramírez, no es nada alentador para quienes viven al día, pues se anunció que la epidemia duraría cuando menos 12 semanas.

Al compararla con la situación vivida en China, dónde la mayoría de las personas fueron confinadas a sus casas, los momentos más álgidos de la crisis aún no se presentan en Veracruz ni en su capital. 

Por ello, la situación se volvería crítica para personas que, como doña Julia, vive exclusivamente de lo que ganan a diario de las personas que transitan la calle.

[relativa2]