Xalapa, Ver.- Con el crecimiento de la pandemia del coronavirus en México y más de mil 500 casos confirmados, los trabajadores del sector salud en el país y Veracruz han evidenciado las carencias que venían arrastrando en cuanto a protección y que se han agravado ante el temor de contagio e incluso muerte. 

Apenas esta semana el jefe de la Unidad de Salud del Trabajo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Eduardo Robles, informó qué hay por lo menos 39 trabajadores de salud contagiados y 3 que fallecieron; uno de ellos en el Hospital de Monclova, Coahuila, en donde se han registrado por lo menos 21 contagios de personal médico. 

En Veracruz la llamada “primera línea de defensa” también ha denunciado que en hospitales no hay cubrebocas, guantes, gel antibacterial ni trajes especiales de protección.

Aseguran que tampoco hay pruebas para detectar la enfermedad, que en muchas ocasiones se cataloga como “neumonía atípica” a falta de test que confirmen los casos. 

Recientemente, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez aseguró que en la entidad se cuentan con 3 mil 500 pruebas de COVID-19, pero que estas solo se aplicaban a pacientes que tengan síntomas.

Sin embargo, médicos y enfermeras de hospitales como la clínica 11 y 71 del IMSS, así como del Centro de la Especialidad “Doctor Rafael Lucio”, han denunciado que ni siquiera en estos lugares se aplican.

El personal del Área de Urgencias del Hospital 71 del IMSS del Puerto de Veracruz hizo público que el director del nosocomio, Víctor Manuel González Arriola, les ha prometido desde la fase 1 de la pandemia que entregará los insumos necesarios para la protección de por lo menos mil 180 trabajadores, pero hasta ahora no ha ocurrido. 

Criticaron que les entregaron cubrebocas con una permeabilidad amplia, “casi transparentes” y con una vida útil de apenas media hora. Pese a ello, les han pedido usarlos durante toda una jornada, que son entre 8 y 12 horas continuas. 

“Nos entregan cubrebocas de pellón, pero parecen de papel, son casi transparentes, no protegen absolutamente nada, no son los adecuados para poder atender a la fase 2 de la contingencia. Te dan uno para toda la guardia, llámese ocho o 12 horas y ese tipo de cubrebocas tiene durabilidad de media hora”, contó uno de los trabajadores.

La única opción es comprar la protección, pero se enfrentan a los altos costos y a la posibilidad de que ni siquiera encuentren estos insumos. Las caretas especiales que antes costaban 100 pesos hoy se venden en 200 y no hay cubrebocas plisados.

“Los cubrebocas que son reforzados, plisados ya no hay; los overoles desechables todavía hace un mes y medio estaban en 41 pesos, pero ahora están en 250 pesos cuando los hay”, alertan.

Una de las quejas recurrentes es que el IMSS dejó de pagar la prestación por infectocontagiosidad a los trabajadores de la salud, que son alrededor 900 pesos.

Además, en este hospital del Puerto de Veracruz, uno de los que atenderán a pacientes con coronavirus en la fase 3, no tiene un adecuado sistema de ventilación. Les informaron que los ductos de ventilación están conectados, a excepción de cuidados intensivos, a quirófanos y recuperación que tienen ventilación separada.

El director del hospital ha prometido que en 10 días instalarán una carpa para atender a casos sospechosos, ya que dentro solo hay 3 camas en cuidados intensivos y 24 en el cuarto piso; sin embargo, los trabajadores alertan que el espacio en el que se pretende instalar tiene una infestación de ratas y moscos.

En caso de que este sitio no se dé abasto tendrán que derivar a los pacientes a la Unidad de Medicina Familiar ubicada en la avenida Cuauhtémoc del puerto, pero ahí apenas hay 58. Por lo pronto, en el hospital número 71 del IMSS ya hay tres casos sospechosos de coronavirus. 

Un enfermero de este hospital criticó que las autoridades “no quieren ni comprar cubrebocas de 10 pesos, menos comprarán un ventilador que cuesta entre 10 y 15 mil pesos”. 

Dijo que las autoridades sanitarias han dicho que les entregarán estos insumos, hasta que haya un caso positivo.

“Comentan que sí los hay pero que no los van usar hasta que haya casos positivos (…), quiere decir que todos nosotros ya tuvimos contacto con él. Confirmado no, pero sospechosos, son varios, se toma la muestra y se envía, pero estamos en espera del resultado”.

En Xalapa la situación no es distinta, el Centro de Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) apenas compró 20 mascarillas N95 para el personal que debe estar contacto con casos sospechosos o confirmados desde hace una semana y se espera que surtan de nuevo en los próximos días.

“Es la reserva que tienen para esto, es lo único que tiene y eso sirve para 20 pacientes, unas 40 horas de trabajo para una persona, nada más”, señala uno de los respondientes.  

Aunque señalan que cuentan con algunos googles y cubrebocas de tela, estos no son suficientes para todo el personal y mucho menos para las horas de trabajo que están realizando frente a casos sospechosos.

“Guantes sí tenemos, cubrebocas solo de tela y googles, pero no es suficiente, ni a cualquier persona le serviría si tiene que salir a la calle, pero nosotros que estamos con los pacientes no nos es suficiente”.

A esto se suma el temor de los médicos y enfermeras que relatan que actualmente los hospitales están llenos con pacientes que son diagnosticados “con neumonía atípica o influenza”.

“Ellos dicen que no tiene relevancia que identifiques a un paciente con coronavirus porque se van a tratar igual a los otros cuando tengan dificultades respiratorias, pero ellos en sus números siguen iguales y ‘aquí no pasa nada’ y a estas alturas ya con esas temperaturas es mentira que los hospitales van a seguir llenos con personas con influenza y enfermedad respiratoria”, señaló uno de los trabajadores.  

El mensaje de los trabajadores de la salud a la población es que la enfermedad ya está en el Estado, y que es urgente que los ciudadanos se queden en casa para evitar su esparcimiento. 

“Sí hay, ya está esto aquí, pero mientras las autoridades quieran seguir tapando con el dedo y la gente les siga creyendo esto va a seguir así. Esta fase 2 va a durar dos semanas antes de que pasen a la fase 3, pero hay mucha infección”. 

En algunos hospitales se han tomado medidas que son vistas por enfermeras y médicos como algo inútil, como el hecho de dar jornadas de 24 horas de trabajo por 24 horas de descanso para “descontaminarse”. 

“Es lo más estúpido porque ellos piensan que en un día nos podemos descontaminar, y qué pasa con nuestra familia, ellos también están en riesgo”.  

La inconformidad también abarca a otros hospitales como el ISSSTE y del Centro de Alta Especialidad en Xalapa, porque es tanta la demanda de servicios que incluso en el puerto de Veracruz hay hospitales privados que ya han recibido para atención a pacientes sospechosos. 

“Todos los hospitales están solicitando enfermeras en áreas de hospitalización porque se están llegando de pacientes de ese tipo, el que no les hagan la prueba no quiere decir que no estén”, dijo una enfermera que logró un contrato, pero teme que la pandemia se alargue y haya cada vez más casos.

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Contagios en aumento

En Veracruz se han confirmado 28 casos de coronavirus COVID-19, pero para los trabajadores de salud esto se debe a que nivel estatal no hay pruebas y por ello sólo les piden monitorear a pacientes que presenten complicaciones respiratorias y sólo se practican a las 14:30 horas si el área de Epidemiología decide que cumple con los criterios.

“Lo que nos están pidiendo en el hospital para descartar neumonía es una tele de tórax y una radiografía de tórax para descartar enfisema, EPOC o neumonía, pero es lo único que pide porque el Laboratorio Estatal no suelta las pruebas de COVID-19 porque no tienen”, señala un enfermero del Hospital Civil “Luis F. Nachón”.

Narra que la ruta estratégica en estos casos es tratar de que las neumonías no se hagan más severas, pero es difícil lograrlo para el personal médico porque no los ventiladores suficientes.

El caso más grave es probablemente el que ocurrió este miércoles en Emiliano Zapata, cuando bomberos y policías tuvieron que brindar auxilio a un hombre sospechoso de coronavirus. 

Personal médico del CAE en Xalapa relató que, aunque este hospital recibirá a pacientes con esta enfermedad, no están preparados para casos como el del hombre que llegó con dificultad para respirar, y complicaciones que impidieron mantenerlo con vida. Llegó ya sin pulso.

“Estamos preparados, pero solo para un escenario en el que el paciente presenta tos, fiebre y algo de dificultad respiratoria, pero para este tipo de emergencia falta personal de todo, médicos, enfermeras, camilleros, personal de limpieza y muchos insumos”, narra uno de los trabajadores. 

Señala que no hay un protocolo establecido, que este 2 de abril el hospital fue un caos en los momentos previos y posteriores a recibir al paciente, al que tuvo que tomarse la prueba del coronavirus postmortem y después se confirmó que estaba infectado.

“Los equipos de protección que nos dan son de muy mala calidad, los procedimientos no están coordinados adecuadamente como para vestirse para entrar al área, asuntos como la salida, al terminar el turno; ni hablar del traslado de pacientes en muy mal estado, atravesando la ciudad hasta el CEM en lugar de buscar un hospital cercano por la gravedad del paciente”. 

Narró que los trajes que les entregaron son de baja calidad, tanto guantes como batas, googles, sanitizantes y cubrebocas. 

Recientemente, en la clínica 11 del IMSS hubo paro de labores en protesta por la falta de insumos para atender enfermos del COVID-19.

Hasta ahora no les han otorgado materiales como cubrebocas N95 gel antibacterial y guantes; una de las trabajadoras señaló que es urgente que se tomen medidas más extremas. 

La respuesta de las autoridades sanitarias de Veracruz, del IMSS e ISSSTE es que los equipos de protección personal de cubrebocas N95, googles, botas, caretas, guantes, y uniformes sólo serán entregados a médicos, enfermeras, camilleros y personal de laboratorios encargados de atender a los pacientes que hayan dado positivo a esta enfermedad.

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