Veracruz, Ver.- Tras varios días de jaloneo con autoridades para dejar de promover la presencia de bañistas en las playas de Villa del Mar, palaperos invitan a los turistas a "Quedarse en Casa", como parte de las recomendaciones para evitar contagios de coronavirus.

En los establecimientos se retiraron las sombrillas y mesas de la playa, para evitar aglomeraciones como las que se venían presentando desde que inició la convocatoria de cuarentena promovida por el Gobierno Federal.

Sin embargo, empleados y vendedores esperan apoyo de autoridades municipales y federales, ya que la mayoría se quedan sin una fuente de ingreso, justo en la temporada que es la de mayores ganancias para ellos.

 

Con cartulinas se manifestaron en la zona de playas, en espera de ser atendidos, ya que en algunos casos realizaron pagos de hasta 700 pesos a las autoridades municipales para poder vender en esta temporada de Semana Santa, sin que la autoridad previera que se restringiría la presencia de personas para estas fechas.

Otra de las inconformidades es la amenaza del uso de la fuerza pública para retirarlos.

“La molestia es que cobraron permisos, no nos están dejando trabajar, diario mandan a Profeco, a la Policía Naval y la Guardia Nacional, no entendemos porqué usar la fuerza pública si la mayoría de nosotros somos mujeres”, declaró Wendy Escobedo Martínez, una mesera en las palapas.

La mesera afirmó que desde que inició la alerta sanitaria se dejó de percibir la llegada de turistas en las playas de Veracruz, pues de manera esporádica arriban algunas personas.

Para minimizar las afectaciones de unos 500 vendedores y meseros de la zona de Villa del Mar, ellos mismos han buscado apoyarse unos a otros, cooperando para preparar comida para todos.

“Entre todos nos apoyamos y nos cooperamos de 20 o 30 pesos para comprar un pollo o frijoles, los pescadores andan en las rocas sacando peces que nos sirven para comer”, agregó Wendy Escobedo Martínez.