Xalapa, Ver. - Despedida de familiares por videollamada y decidir por un “volado” la asignación de ventiladores mecánicos a pacientes con coronavirus, destacan entre los pasos a seguir por la Guía Bioética de Asignación de Recursos de Medicina Crítica del Consejo de Salubridad General en México.

Dicho documento establece los lineamientos para la toma de decisiones ante la pandemia de covid-19, estableciendo soluciones desde la atención inicial hasta las situaciones extremas para cuando el sistema de Salud esté saturado.

La observancia y cumplimiento de la guía es obligatorio en las unidades de salud, y permite mejorar la eficiencia en la asignación de los reducidos equipos médicos.

Un ejemplo es el criterio para asignar los recursos médicos, a partir del principio de salvar la mayor cantidad de vidas posibles y de “vidas por completarse”.

Por ejemplo, en caso de que dos pacientes requieran del uso de un solo recurso médico, que puede ser un ventilador mecánico, se aplica el concepto de que el enfermo más joven tendrá derecho a utilizar el recurso o los cuidados intensivos.

Para esto, la Guía establece una tabla de edades que comprenden desde los 0-12 años; de los 12 a los 40 años; de los 41 a 60; de los 61 a 75, y 75 en adelante.

Y en este caso, de existir todavía un empate, la solución la dará el resultado de una moneda lanzada al aire: águila o sol.

 

 

GUIA Bioetica FINAL 10 Abril2020 by E-consulta Veracruz on Scribd

 

 

“Cuando los pacientes se encuentren empatados hay que tomar en cuenta que la tasa de mortalidad por COVID-19 no es la misma entre los sexos”, establece el documento, en alusión a que la mortalidad por COVID-19 es mayor en hombres.

Otro punto que anticipa la guía es que el orden de llegada a la atención médica no se debe de seguir durante una emergencia de salud pública, sino que de nuevo aplica el principio de salvar la mayor cantidad vidas por completarse.

De esta manera, se dará prioridad a los enfermos que no hayan pasado por la infancia, la adolescencia, la edad adulta y la vejez.

Además, el orden de llegada puede beneficiar de manera injusta a quienes viven en poblaciones urbanas y cerca de los centros de salud.

Otro concepto aplica para los enfermos desahuciados, a los que se le permitirá despedirse por videollamada.

Los equipos de cuidados paliativos, en los lugares donde existan, deben ser notificados de la decisión, para que ellos se hagan cargo del paciente. Sino hubiera equipo de cuidados paliativos, o este no estuviera disponible, el equipo médico tratante deberá proveer dichos cuidados”.

Otro punto es que, aunque paciente positivo de coronavirus se le asignen los recursos médicos de forma inicial, esto no significa que serán permanentes, ya que sólo a los pacientes que muestren mejoría se les permitirá continuar siendo tratados en la unidad de cuidados críticos.

Así, todos los pacientes que se encuentren terapia intensiva serán puestos en un periodo de evaluación inicial y si no progresan pueden ser retirados de ahí para dar cabida a otras personas.

“Si durante el periodo de evaluación inicial el paciente se deteriora de manera catastrófica (por ejemplo, shock refractario), el equipo de triaje podrá tomar la decisión de suspender dicho periodo de evaluación” establece.

El sustento de la guía es los enfermos adultos mayores han gozado de un bien, vivir una vida que incluye más etapas, por más tiempo; mientras que la persona de menor edad está en una situación donde perdería mucho más si no accede a los recursos escasos de medicina crítica.

La guía prevé que los familiares hagan apelación en los casos de que a los enfermos graves se les quite la ventilación mecánica asistida y los cuidados críticos.

“La decisión les será comunicada por el Oficial de Triaje, como quedó antes establecido. El médico tratante podrá participar al dar la noticia al paciente o a sus familiares, si así lo desea”.

Serán los equipos de triaje (clasificación) los encargados de decidir en quién asignar los recursos escasos de medicina crítica, mismos que deberán ser nombrados por el director de la unidad de cuidados críticos y el director del servicio de salud.

Los equipos podrán trabajar de manera remota y deberán estar conformados por un Oficial de Triaje, que será un médico intensivista o urgenciólogo; un Segundo Oficial de Triaje, siendo un profesional de la enfermería intensivista o de urgencias médicas y un administrador del centro de salud.

El personal de salud que atiende directamente a pacientes, tanto en piso como en la unidad de cuidados críticos, no deberán tomar decisiones de triaje para evitar los conflictos de intereses en la asignación de recursos.

Se prevé que el Oficial de Triaje explicará al paciente y familiares las implicaciones de la decisión tomada, y cómo fue tomada.

Además, tanto el personal de servicio social como de cuidados paliativos tendrán que estar presentes cuando se le comunique a un paciente o familiares que no será admitido a la unidad de cuidados intensivos o, que los cuidados intensivos, por ejemplo, el ventilador mecánico, le serán retirados.

No entrarán en las decisiones los criterios de ideología política, religión, ser cabeza de familia, valor social percibido, nacionalidad o estatus migratorio, género, raza, preferencia sexual, discapacidad.

Las apelaciones de las decisiones del Oficial de Triaje se aplicarán mediante un sistema para pacientes, familiares, así como médicos tratantes, y esta apelación deberá ser resuelta de manera inmediata o en ciertos casos, antes de que los recursos sean retirados.

Sólo se permitirán 2 tipos de apelaciones, las permitidas y las no permitidas. Las primeras son aquellas que piden se rectifique la decisión de triaje pues se ha cometido un error al momento de calcular el puntaje de priorización.

Las apelaciones no-permitidas son aquellas que cuestionan la pertinencia del sistema de priorización. El equipo de triaje deberá estar involucrado en todos los procesos de apelación.

Por su parte Enrique Graue, rector de la UNAM, se deslindó de un plan de atención a pacientes por covid-19.

Entre otras cosas se habla de que se privilegiaría a jóvenes por encima de adultos mayores. Pero este martes la máxima casa de estudios aclaró que ni se les convocó ni consultó y por lo tanto se deslindó del mismo.