Veracruz, Ver.- Las luces se apagaron y el espectáculo hace más de cinco semanas que se paralizó. La necesidad y la angustia ahora es la que predomina en el rostro de los artistas que trabajan en el Circo García Hermanos.

A unos cuantos kilómetros de la localidad de La Laguna, municipio de Medellín de Bravo, en un terreno baldío rodeado de árboles, se encuentra varado desde hace seis semanas el Circo García Hermanos.

La carpa azul y unas cuantas casas es lo único que se distingue en varios metros de carretera.  

Quince personas dependen del espectáculo que vende el circo, entre los cuales se encuentran cinco niños y dos mujeres embarazadas, quienes requieren de supervisión médica.

Debido a las medidas de prevención de sana distancia que implementó la Secretaría de Salud y a la cancelación de todos los eventos no esenciales por la emergencia sanitaria por la pandemia de covid-19, cientos de personas tuvieron que parar actividades, incluyendo los circos.

SUFREN DE DISCRIMINACIÓN POR LOS POBLADORES

Estos espectáculos que brindaban de alegría los lugares a los que llegaban, ahora son objeto de discriminación por las mismas personas que antes llenaban sus funciones. 

"En algunos poblados nos han dicho que podemos traer el virus y que no podemos estar ahí", dijo Jason García, representante del circo.

Fue en el poblado de Tolome, a 60 kilómetros de la ciudad de Veracruz, donde los mismos ciudadanos los señalaron de tener el virus y en el cual las dos mujeres embarazadas habían acudido al centro de salud para revisión.

Desde que inició la contingencia, Jason dijo que han pasado momentos difíciles ya que no cuentan con los ingresos económicos y recursos necesarios para solventar sus necesidades básicas.

El poco ahorro que tenían para sobrellevar el mes que se había previsto para que terminara el confinamiento y todo volviera a la normalidad se acabó, las medidas se alargaron y consigo trajo la desesperación, pues no saben qué más hacer para generar ingresos, aunque sea para comer y sobrevivir el tiempo que queda. 

Aunado a esto la renta que tienen que pagar del terreno que están ocupando, pues aseguran que el lugar donde antes estaban en Tolomé pertenece al ayuntamiento de Paso de Ovejas y no los dejaron quedarse más.

"No nos dejaron estar en los terrenos del municipio, porque nos dicen que ahorita no hay permiso, pero nosotros solo queremos estacionarnos", comentó Jason.

RECURREN A ESPECTÁCULOS EN SEMÁFOROS PARA TENER UN INGRESO

Comenta que han buscado trabajo, pero debido a la crisis económica que se está viviendo en todo el país no encuentran y en algunos lugares dice que les piden documentos que no tienen como el domicilio; ellos son originarios de Pachuca, pero su oficio les obliga a viajar permanentemente.

Esto los orilló a buscar otras maneras de conseguir ingresos como hacer espectáculos en los semáforos, pero no es suficiente pues no logran juntar ni siquiera para comer.

"Antier fuimos y sacamos 70 pesos con los pasajes de aquí a Veracruz son 50 pesos de ida y vuelta, o sea que en ocho horas nuestra ganancia fue de 20 pesos, una botella de agua y ya se acabó", lamenta Jason.

Durante ocho años han recorrido todo el país en la carpa del Circo García Hermanos y algunos toda una vida dedicándose a las artes circenses, por lo que no cuentan con servicios médicos, ni otro programa que los pueda ayudar a solventar sus gastos.

Actualmente se encuentran pidiendo apoyo de los ciudadanos, ya que existen menores que requieren pañales, comida y atención médica para las mujeres que se encuentran embarazadas.

También ofrecen eventos gratuitos a los ayuntamientos o poblados que los apoyen, esto hasta que acabe la cuarentena. Es por eso que ponen a disposición el número 22-81-51-06-75 para cualquier ciudadano que guste ayudar.