Xalapa, Ver.- Hoteles en penumbras, con el suministro de agua racionado y pisos enteros fuera de servicio, son medidas que destacan en el sector para evitar elevadas cuentas de electricidad y de agua potable durante la contingencia.

La parálisis económica agravó la crisis en la industria hotelera en Veracruz y los hoteleros se dicen al borde de la quiebra. En Xalapa, durante el primer trimestre de 2020 los hoteleros apenas comenzaban a recuperarse de una caída de 3.9 por ciento en la ocupación en 2019, con respeto a los números del año anterior.

Con corte al 29 de marzo del reporte de Datatur, la ocupación hotelera en la capital veracruzana reportó un incremento de 2.9 por ciento con relación al año pasado.

Es decir: de las 2 mil 459 habitaciones disponibles, huéspedes arrendaron un 35.7 por ciento, equivalente a 878 cuartos.

En el caso del puerto de Veracruz, de reportar una ocupación de 44 por ciento en 2019, esta disminuyó a 42.6 por ciento en los primeros tres meses de 2020, lo cual equivalía a una pérdida de 1.3 por ciento.

Esto es, de 8 mil 653 habitaciones disponibles, solo se arrendaron 3 mil 690.

El escenario no es distinto al experimentado a nivel nacional por la industria del hospedaje, en donde con relación al 2019 se reporta una pérdida de menos 7.6 por ciento.

A la fecha, al menos la mitad de los hoteles en Xalapa están cerrados y la mayoría corre riesgo de declararse en quiebra.

FALTABA PROMOCIÓN

Para el presidente de la Unión de Empresarios Hoteleros de la Región de Cultura y Aventura (UNEH), Marcos Suárez Domínguez, la debacle en la hotelería inició desde antes de la pandemia, cuando el Gobierno Federal desapareció el Consejo de Promoción Turística de México.

“No le dan prioridad al renglón de turismo, los presupuestos se reducen drásticamente para cada estado y las cifras estaban visibles a nivel internacional”.

Citó de ejemplo que México alcanzó el tercer lugar a nivel mundial y ahora apenas reportan el sitio 8 y 9.

“Los países, las regiones, se desarrollan con base al turismo. El turismo es muy diverso: gastronómico, religioso, cultural, de viajes, de lo que es escolar en nuestra región, el de aventura y en ese sentido, desde antes de la pandemia ya veníamos padeciendo la problemática a nivel Estado por el hecho de no tener la fuerza y quitarnos la fuerza de promoción”, opinó.

Lamentó que a ese escenario se añadió el de la contingencia, que está quebrando a los dueños de establecimientos de hospedaje y a los restauranteros, principalmente.

“Ahorita en la actualidad estamos viviendo una situación crítica porque no tenemos recursos para promoción, nos quitan promoción desde el gobierno y muchos compañeros han estado cerrado sus hoteles y están con las cortinas abajo por no pagar nómina y cubrir gastos de manera natural”.

A lo que calculó que casi el 50 por ciento de los hoteles se mantienen sin actividad, aunque se espera que sean medidas temporales y no definitivas.

Enfatizó que en su caso particular mandó a “descansar” al personal con sueldo pagado; pero que tuvo que racionar los suministros de su establecimiento.

“Estamos cerrando la llave de agua para precisamente tener ese ahorro tanto de agua, como de luz, estamos trabajando con una sola parte, un solo piso del establecimiento y los demás pisos los tenemos inhabilitados para la poca gente que vaya entrando; ir acomodando, y así ir con el tema del ahorro”, expuso.

Indicó que, en el caso de la UNEH, los socios cuentan con gel antibacterial disponible en las recepciones, además de desinfectantes. Sin embargo, también implementan sanitización de baños, manijas, interruptores, controles y otros puntos de uso común con tal de generar confianza.

Dijo que en Xalapa y la región se cuenta con un censo de 130 de hoteles y moteles, de los cuales la mitad se reporta sin actividad y el resto, al mes de abril, la ocupación puede ser de 4 por ciento.

Abundó que a pesar de que las agrupaciones empresariales ya presentaron propuestas a las autoridades del Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de Xalapa, aunque a la fecha no existe una respuesta para mitigar los efectos de la pandemia en la economía.

“Nos toca a nosotros como sector empresarial unirnos, para tomar las medidas pertinentes y tratar por nuestros propios medios, a la gente que depende de nosotros y hacer la reactivación económica”, dijo.

SITUACIÓN CRÍTICA

En el caso de los hoteles de la zona conurbada de Veracruz y Boca del Río, a principios del mes de marzo comenzó la oleada de cancelaciones de eventos programados para abril, mayo y junio.

Ana, ejecutiva de reservaciones de un hotel de cinco estrellas, explica que, de una disponibilidad de 250 habitaciones, en los primeros días de abril la ocupación se limitó a sólo cinco.

“Nosotros, con un hotel de más de 250 habitaciones, solo ocupamos dos, tres, cinco (…); la situación es mucho más que crítica”, comenta la representante del establecimiento, quien pide la reserva de su nombre.

Aparte de la baja de turistas, se suma la de mover Congresos a fechas disponibles, pero en 2021, de ahí que una reactivación ni siquiera se avizora

“A partir del 13 de marzo empezamos a resentirlas cancelaciones, los cambios, teníamos varios congresos planeados para finales de marzo y principios de abril, toda esa parte se vino para abajo, todo marzo, todo abril, todo mayo y ya comienza junio y la situación es crítica”, explicó.

Para mitigar las consecuencias de la pandemia, la gerencia del hotel ofreció desde vacaciones anticipadas, a permisos sin goce de sueldo.

Por su parte, la presidenta de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Costa Esmeralda, Gloria Luz Santiago González, indicó que luego de tres semanas de solicitar apoyos al gobierno estatal no existe respuesta a la petición de auxilio de los prestadores de servicio en dicho parador de Tecolutla.

Indicó que hoteleros y restauranteros se reportaron pérdidas económicas de por lo menos 250 millones de pesos, tan solo durante la Semana Santa.

Y en este caso los prestadores de servicios invirtieron sus ahorros para prepararse a fin de recibir a los turistas, que nunca llegaron debido la suspensión de actividades no esenciales por la pandemia del coronavirus covid-19.

"Necesitamos apoyo económico porque nuestros trabajadores están sin paga, muchos no tienen alimentos y la mayoría ya debemos el teléfono, la luz, el gas, etcétera. (Los créditos) no sirven para nada porque lo más caro es la luz, los recibos más bajitos son de 7 mil pesos, pero hay recibido de 40 mil y 80 mil pesos".

Advirtió que reabrir los hoteles tendrá un costo insostenible pues significará empezar de cero, además de que los visitantes en esta zona en su mayoría provienen de Ciudad de México, Puebla e Hidalgo, que enfrentan un gran problema de casos del nuevo coronavirus.