Xalapa, Ver.- A sus 85 años, Rosario Hernández no teme a las enfermedades que arrastra. Ni siquiera le preocupa la crisis del coronavirus, que en Veracruz está a punto de ingresar con la mayor fuerza conocida hacia finales de este mes de mayo. 

Rosario tiene otras cosas en qué pensar: su casa está a punto de venirse abajo y con tal zozobra, el reumatismo que padece, y que prácticamente la tiene inmovilizada en su cama, ha pasado a segundo término.

La mujer convive con ocho personas más en su humilde vivienda ubicada en una de las zonas con mayor marginación de Xalapa, en la colona de El Porvenir II; solo dos de ellas pueden trabajar y aportar lo poco que ganan para los gastos de todos.

En su casa, Rosario y sus familiares han visto pasar los pocos apoyos gubernamentales que los gobiernos han ofrecido.

Amelia Pomares Romero es quién cuida de la mujer agobiada por los pendientes del sitio en el que vive. Relata que ella también está enferma: padece diabetes y debe estar medicada.

Sin embargo ni siquiera los medicamentos le quitan la preocupación que comparte con su madre.

“Mire mi casita ya mero se cae, me hacen falta muchas cosas; ya está rota la lámina, todo y el otro día se quisieron meter, nos rompieron las láminas de allá afuera”, lamenta.

A las carencias en alimentación y vestido, se suman otros problemas que han traído consigo las recientes lluvias y fenómenos meteorológicos que se han dejado sentir en Xalapa, y que se resiente en aquella zona abandonada por las autoridades.

“Se moja, mire cómo está arriba, con palos, así se mete el agua”, dice mientras señala las condiciones del techo que en cualquier momento se viene abajo, lamenta. 


INSOLVENCIA EN PANDEMIA

Amelia señala que sus hijas son las que corren con los gastos del hogar, pero ellas al igual que miles de trabajadores en esta y otras ciudades, se han visto afectadas en sus ingresos por la pandemia del Covid-19.

De por sí, sus trabajos como ayudante en un restaurante y de cajera apenas les permitían vivir al día, lo que se ha agudizado en las últimas fechas, con ingresos que se han reducido casi en un 50 por ciento.

Es el caso de Ana Laura Pomares, nieta de Rosario y madre de una menor, quien ganaba apenas 800 pesos en su trabajo en el restaurante. 

Ana Laura comenta que luego de la crisis por la pandemia el ofrecimiento de sus ingresos fue de 500 pesos, viéndose obligada a aceptar para no quedarse sin fuente de trabajo.

La disminución del salario ha disminuido también la comida en la mesa de las familias Hernández y Pomares, pues ya no hay forma de comprar lo mismo que se consumía hasta antes de la crisis de salud.

De la oportunidad de hacer arreglos a la vivienda donde viven las pequeñas Denisse y Liliana Guadalupe, Ana Laura no guarda esperanza alguna, pues en aquella casa o se come o se cambia el viejo techo.

“Necesitaríamos que nos ayuden con láminas porque ya el techo se cayó, las láminas están rotas, ya se mete el agua”, suplica.

 

 

COVID, OTRA AMENAZA

De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud de Veracruz, los adultos de más de 60 años conforman el grupo con mayor mortalidad debido a coronavirus y complicaciones asociados en la entidad.

De este modo, con corte al miércoles 23 de mayo, el estado registra 358 decesos por coronavirus; y de esta cifra 40 casos o más corresponden al sector de sesenta a 64 años y cerca de 38, al grupo de 65 a 69 años.

En ambos grupos, los varones representan una mayor incidencia de las defunciones por encima de las mujeres.

Con menos de 25 casos se incluye al grupo de edad de 70 a 74 años, y con menos de 15 casos; los adultos de entre 75 a 84 años y con menos de 10 casos, los adultos de 85 a 89 años y con menos de 5, las personas de entre 90 a 104 años.

La Secretaría de Salud reporta que cerca de un 80 por ciento de los fallecidos experimentaron enfermedades crónico-degenerativas presentes en cualquier edad, pero con mayor incidencia entre la población adulta mayor.

De este modo, 45.8 por ciento de los decesos por coronavirus padecieron además hipertensión arterial y un 40.1 por ciento, diabetes; un 28.2 por ciento tuvo obesidad y sobrepeso.

En el caso de los pacientes con coronavirus, el estado reporta 2 mil 298 casos confirmados al día 20 de mayo. De esta cifra, 150 casos corresponden al sector de sesenta a 64 años y menos de 130, al grupo de 65 a 69 años.

En ambos grupos, los varones representan una mayor incidencia de las defunciones por encima de las mujeres.

Con menos de 105 casos se incluye al grupo de edad de 70 a 74 años, y con menos de 80 casos los adultos de entre 75 a 84 años.

Cabe señalar que a principios de 2000, el Consejo Nacional de Población (Conapo) observó un crecimiento de la población adulta mayor en el estado de Veracruz a un ritmo semejante al del entonces Distrito Federal (hoy Ciudad de México).

De acuerdo con el documento "Envejecimiento de la población de México: reto del siglo XXI", proporcionado por la biblioteca del Conapo, Veracruz, Ciudad de México, Zacatecas, Oaxaca, Nayarit, Yucatán, Michoacán y San Luis Potosí reportaron en ese entonces un mayor avance del envejecimiento.

Conapo atribuyó lo anterior a la creciente migración de población adulta joven a los núcleos urbanos en el 2000 y por lo tanto las personas de la tercera edad continuaron en sus localidades de origen.

En contraparte, Quintana Roo reportó en ese momento un crecimiento de la población en edades laborales y reproductivas derivado de la migración.

En ese entonces, Conapo pronosticó que derivado del contexto socioeconómico la expulsión de jóvenes continuaría en Veracruz, de modo que el porcentaje de adultos mayores será mayor al 20 por ciento en 2030.

 

EL ESTADO QUE ENVEJECE

Actualmente, el Consejo Nacional de Población (Conapo) sitúa a los municipios de Veracruz y a Xalapa en primer y segundo lugar de las demarcaciones del estado con un mayor crecimiento de la población adulta mayor en el periodo 2016 a 2020.

De este modo, en 2016 el municipio de Veracruz reportó 46 mil 808 personas de 65 años y más. En 2020, Conapo registra 52 mil 552, conforme a su proyección. Coatzacoalcos, en tercer lugar, experimentó un incremento de 19 mil 949 a 22 mil774 y Poza Rica, en cuarto, al crecer la población de tercera edad de 19 mil 556 a 22 mil 774.

A nivel estatal, y derivado de la migración de los jóvenes, los municipios de Landero y Coss y Tuxtilla alojan al mayor índice de ancianos en proporción con el resto de la población, con un porcentaje de 0.162 y 0.154 por ciento.

En el tema de defunciones, Conapo reportó 39 mil 972 en 2018, a 40 mil 918 en 2019 y prevé 42 mil 810 en 2020. Para 2024 proyecta 45 mil 818.

 

 

XALAPA, ALTA INCIDENCIA

En el caso de Xalapa, la población de 65 años y más creció a un ritmo de 36 mil 062 adultos mayores en 2016; a 37 mil 23 personas en 2017 y en 2018, 38 mil 53.

En el 2019, la población adulta mayor aumentó a 39 mil 162 y para 2020 Conapo proyecta 40 mil 345 adultos mayores.

El ente advierte que Xalapa continuará con un crecimiento exponencial de adultos mayores, de 41 mil 606 personas a 55 mil 932 en 2030.

En el caso de Xalapa, la cifra de varones en edad adulta mayor aumentó de 13 mil 835 en 2016 a 15 mil 450 para 2020 y para 2030, se prevé una proyección de 20 mil 942.

En el caso de las mujeres, en 2016 Xalapa registraba 22 mil 227 personas de 65 y más, pero la cifra creció a 24 mil 895 para 2020 y se prevé un incremento a 34 mil 990 personas.

Cifras del propio ayuntamiento de Xalapa reporta entre 40 y 43 mil ancianos, conforme a la proporción de Conapo.

De acuerdo con el investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS-Golfo), Felipe Vázquez Palacios, un 30 por ciento de los 43 mil adultos mayores en Xalapa, es decir 12 mil 900 personas, experimenta pobreza y falta de acceso a los servicios básicos.

Además, un 70 por ciento de los adultos mayores en la Capital no cuentan con servicios de salud y, por lo tanto, no accede a medicamentos.