Veracruz, Ver.- Hace 12 años Mariana y su esposo llegaron al fraccionamiento Costa Dorada, con la ilusión de poder tener un patrimonio para ellos y sus hijos, pero ese sueño se vio mermado por las constantes deficiencias que comenzaron a aparecer en el lugar.

La falta de agua, alumbrado público y el deterioro de las calles con los años se convirtió en un problema del siguen pagan el precio y que en esta pandemia se recrudeció por la necesidad de mantener el aislamiento en casa.

Hasta la fecha no encuentran respuesta del ayuntamiento, autoridades estatales o federales, menos de la empresa constructora Homex, la cual tiene denuncias en seis estados del país, por la mala calidad o incompleta construcción de viviendas de interés social. 

En los primeros ocho años que habitaron la casa todo marchaba bien, contaban con todos los servicios básicos que pide el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), y que una empresa o una casa debe de cumplir para que pueda ser pagada con el crédito. 

Pero después de esos ocho años los problemas en el fraccionamiento y otros más, que fueron construidos por esta empresa, revelaron el fraude multimillonario que cometieron con miles de personas que, hasta el momento siguen pagando al Infonavit por viviendas precarias y fraccionamientos irregulares.

“Aquí el principal problema es el agua, en los primeros ocho años estuvimos bien, había agua todo el día, pero desde hace unos años atrás únicamente había agua en la mañana, tarde o solo en la noche”, dijo Mariana Fernández. 

Ellos pagan al Infonavit una cantidad de mil 500 pesos al mes por el crédito que les otorgó, aunado a esto semanalmente tienen que desembolsar 30 pesos en conjunto con los demás vecinos para comprar diésel, el cual es necesario para que pueda funcionar la planta que les suministra el agua.

Mariana y su esposo vivían de un local de comida económica, ubicado a unas cuadras del Instituto Tecnológico de Veracruz, pero debido a la cuarentena por el covid tuvieron que cerrar, ya que los principales clientes eran estudiantes y con la suspensión de clases se fue también su fuente de ingresos.   

Ahora sobreviven con los trabajos esporádicos que realiza su esposo reparando electrodomésticos. Lo anterior complica los pagos que debe hacer para cubrir la hipoteca y al mismo tiempo las contribuciones para mantener el servicio de agua potable. 

La inseguridad que se vive en el fraccionamiento también es otro problema con el que tienen que lidiar, debido a que muchas casas fueron abandonadas por la falta de servicios, la invasión de viviendas se volvió una práctica muy constante en el sitio. 

Vecinos de Costa Dorada se unen para arreglar su fraccionamiento

Calles con baches, alcantarillas sin tapa de registro, fugas de aguas negras y falta de alumbrado público, son algunas deficiencias que se notan a simple vista al entrar al fraccionamiento y que afectan la vida de más de mil 900 habitantes. 

En una de esas calles con azadón y herramienta en mano está trabajando Rogelio, vecino de lugar, él se encuentra arreglando una de las tantas fugas de agua que hay en el sitio y que tienen años afectando la salud de los habitantes.

“Salía agua sucia. Una señora aquí se cayó venía en una moto y desgraciadamente venia con dos niños pequeños, cayeron en el charco y al parecer bebieron agua sucia”, dijo Rogelio.

Los vecinos han detectado cinco fugas de aguas negras en 23 calles, que consideran un riesgo sanitario adicional a la pandemia de covid-19 que afecta actualmente a todo el mundo.

Cansados de ver que el patrimonio por el que tanto lucharon se estaba deteriorando y al ver que no recibían apoyo de nadie, decidieron organizarse para repararlas las imperfecciones de su colonia, mediante cooperaciones que realizan cada semana.

“Se han reparado fugas, drenajes rotos, en la calle de Santa Ana había un foco de infección porque durante cuatro años se estuvo saliendo el agua del drenaje, sin recibir ayuda del ayuntamiento, ni de nadie. Nosotros hemos podado áreas verdes, se ha pintado y reparado con nuestro dinero”, comentó Víctor Belez, habitante del fraccionamiento.

Pese a que han recibido ayuda esporádica del ayuntamiento, los habitantes señalan que siguen sin ser suficientes, debido a que el lugar no está municipalizado y por eso no cuentan con los servicios indispensables.

Es por eso por lo que optaron por unir fuerzas para mejorar el lugar donde viven y así resarcir las carencias que dejo la constructora Homex, ante el olvido de autoridades.