Xalapa, Ver.- Benita Durán Martínez, de 59 años, se sorprendió cuando le dijeron el monto de la factura de su último recibo de luz. Tenía un incremento desmedido, pero reclamar ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE) o no pagar el servicio es imposible para ella debido a que su vida depende de tener electricidad en su hogar.

Desde hace 3 años, a Benita le tienen que practicar diálisis cuatro veces al día, con horarios y métodos específicos.

La diabetes y la paulatina pérdida de la vista afectaron su cotidianidad de tal manera que por un año vivió en depresión, pero ahora hace todo lo posible por salir adelante, esterilizando su hogar para su tratamiento y en últimas fechas también para librar el covid-19.

Por eso, a las 7 y 11 de la mañana, así como a las 4 de la tarde y a las 9 de la noche, su hija y otras personas capacitadas realizan religiosamente el procedimiento: desinfectar con "fabuloso" la mesa donde se va a trabajar, lavar las bolsas de diálisis, lavarse las manos 20 veces, limpiar los instrumentos, lavarse otras diez veces las manos, limpiar las bolsas y finalmente conectarlas.

Para que este procedimiento se cumpla diariamente Benita y su familia emplean abundante agua para desinfectarse y además luz eléctrica para esterilizar los materiales en el microondas.

A la fecha la familia intenta salir al paso aunque la hija de Benita es la única que tiene empleo y un ingreso fijo. La modesta tienda de abarrotes atendida por la mujer de la tercera edad apenas sirve para ganar unos pesos, por eso su sorpresa al constatar que su recibo se cuadruplicó.

“Mi recibo llegaba de 240 o 250 pesos y ahorita llegó de 958; es injusto lo que nos está pasando, no sabemos a qué se deba esto pero nunca habíamos pagado  tanto y no se gasta mucha luz porque en el día no se usa, sólo se prenden en la tarde los focos pero no tanto como para que nos cobren demasiado, no tenemos cosas grandes para estar pagando tanto“, expuso.

En la casa de la calle Ignacio Allende número 2 de la colonia Veracruz, en Xalapa, no encienden la televisión en todo el día, sólo un rato durante el noticiero para enterarse de los qué pasa con la pandemia de covid-19, por eso es que están inconformes con las tarifas injustificadas.

El aumento en los recibos ha sido una queja recurrente en redes sociales, en donde los usuarios han criticado aumentos exagerados, hecho que ha sido negado en varias ocasiones por la CFE.

Pero en el caso de esta familia la luz es tan vital como el agua; la salud de Benita depende de ello, como ella misma admite. 

“Yo ya no veo, me dializan, tengo diabetes, ya tengo todo desde hace tres años. Si yo me encierro me deprimo y no quiero saber nada, hubo un año que no quise salir para nada pero de ahí comencé con la tienda. Hablé con personas que están como yo y así pude salir adelante de tanta enfermedad“.

Ahora la tienda de abarrotes es de mucha ayuda. Benita platica con las personas, con los clientes, se siente incluida y su salud ha mejorado un poco porque ya no ha sido internada, por eso es que seguir con el tratamiento de diálisis es importante; diariamente debe expulsar dos litros de líquido para extraer las toxinas de su cuerpo.

“Mi diálisis es diaria, no puedo quedarme dos días sin ella porque me pongo mal. Cada que me dializan me sacan dos litros de agua y si no me los sacan me inflo, me puede dar un infarto“.

Benita relata que sus hijas la apoyan y una de ellas la tiene como derechohabiente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por lo cual se aferra a su trabajo en un despacho contable, la mejor forma de ayudar a su madre. 

“Mi familia, mis hijas me apoyan; mi hija me da el Seguro y yo no estoy cruzada de brazos, gracias a Dios me gusta trabajar y aunque sea poquito trabajo, porque no puedo andar, no puedo salir y encima que esté encerrada es feo para mí. Con la enfermedad que tengo se necesitan agujas, jeringas especiales para la diálisis y ellas me van comprando“.

Detalla que antes de iniciar con la diálisis quien la realice debe de tener las uñas bien cortadas, el pelo recogido, así como lavarse una veintena de veces las manos para desinfectarse.

Por ello la mujer pregunta qué más puede hacer para ganar dinero y pagar la luz que garantice que podrá seguir con su tratamiento.

“Qué tanto puedo obtener de mi negocio, qué puedo hacer si me llega muy caro el recibo, qué hago, si no se paga luz la cortan y luego hay que pagar reconexión. El problema es que a mí me tienen que dializar con luz, se deben poner las bolsas en el microondas para que se esterilicen“.

Por ahora la única respuesta posible es pedir prestado y esperar a ver cómo pagan el recibo de agua potable, porque es otro de los servicios que también se incrementó durante la contingencia.

“Ahora sí ya le aumentaron a la luz, pero también al agua. Uso mucha agua para este tipo de diálisis pero no es para que nos llegue de 600 pesos el recibo, es un abuso por parte de CMAS antes era de 200 pesos“.

Comenta que aunque ha solicitado apoyos gubernamentales la única ocasión en que la han ayudado es con despensa por parte del Ayuntamiento de Xalapa que les fue entregada hace 20 días.

A eso se suma que Benita no ha ido a lMSS para hacer el cambio de línea de diálisis que debe hacerse cada seis meses y con ello evitar complicaciones; sin embargo, el temor al contagio de coronavirus la mantiene en su casa. 

“No he ido, solo voy a recoger mi medicamento, pero cada seis meses me hacen cambio de línea; iré hasta que mejore esto“, expresó.

ALISTAN AMPARO COLECTIVO CONTRA CFE

Las quejas recurrentes por parte de ciudadanos en prácticamente todo el estado por el incremento en sus recibos de luz eléctrica han generado críticas de la oposición e incluso se buscan amparos colectivos para frenar estos pagos. 

Entre quienes impulsan medidas legales se encuentra el coordinador panista del Congreso local, Omar Miranda Romero, quien dijo que mediante juicios de garantías se puede disminuir el cobro del servicio o bien que se aplique una condonación para las familias que tienen dificultades para cumplir con los pagos.

En entrevista reciente dijo que se ha documentado que en el último bimestre hay cobros al doble de lo que usuarios en Veracruz normalmente pagan e incluso algunos cuadruplicaron el pago del servicio.

Cabe destacar que el 25 de julio del año pasado presentó un anteproyecto que fue votado por los 50 diputados y en el que se exhortó a la Secretaría de Energía, la CFE y la SHCP para que de la misma forma en que sucedió en Tabasco se pudiera realizar una recategorización en el pago servicio de energía eléctrica en la entidad, condonando pagos pendientes.

Por su parte, el diputado panista Bingen Rementería Molina, adelantó que  presentará una queja colectiva ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para verificar si hay irregularidades en las tarifas.

Lo anterior basado en el artículo 113 de la Ley Federal de Protección del Consumidor que establece que con sólo presentar la queja el proveedor ya no podrá suspender el servicio hasta que no se resuelva la denuncia generada por el usuario. Por ello, pidió públicamente a los inconformes sumarse a su queja. 

Además, el diputado Gonzalo Guízar Valladares, aliado de Morena en las elecciones de 2018, se paró ante el pleno del Congreso de Veracruz en la última sesión y urgió a que la CFE tenga esquemas de condonación de pago de energía eléctrica para familias sin ingresos fijos y que hayan perdido sus empleos o que sus ingresos no superen los 10 mil pesos mensuales a partir de la contingencia por covid-19.

Esto pues el pasado 17 de abril se emitió un acuerdo entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la CFE que evita que las tarifas domésticas de bajo consumo sean reclasificadas a tarifa de alto consumo, lo que significa que si el consumo aumenta se pagará el precio de los excedentes bajo el mismo esquema tarifario.

Además, la diputada federal priísta, Anilú Ingram Vallines, ha dicho que Veracruz debe tener tarifas preferenciales debido a que es uno de los principales generadores de energía eléctrica en el país, sobre todo al contar con la Central Nuclear de Laguna Verde, en Alto Lucero.

Para ello se adhirió a una iniciativa de reforma al artículo 139 de la Ley de Industria Eléctrica para reducir las tarifas tomando en cuenta condiciones particulares de los municipios y regiones, como la sensación térmica e indicadores socioeconómicos. Busca que en la entidad se aplique la tarifa 1F; es decir, las más baja del país.

Sin embargo, a la fecha las iniciativas de los diputados de oposición y aliados han pasado inadvertidas, así como los reclamos de los ciudadanos inconformes con el costo de costo del servicio de la CFE.